pandemia, recuperación, América Latina, Caribe
/ Jorge J. Jenkins Molieri

Covid-19: lo que viene

Aunque la letalidad (número de muertes por casos confirmados) del virus SARS-CoV-2 ronda el 1 por ciento, su tasa de contagio es muy alta. La OMS ha calculado que su tasa de reproducción, conocida como Ro, oscila entre 1.4-2.5, pero otras fuentes la establecen entre dos y tres. Es decir, que una persona enferma, con o sin síntomas, puede infectar en promedio entre dos y tres personas sanas. Como no es muy letal, excepto para los adultos mayores o personas con comorbilidades previas como diabetes, hipertensión, inmunodeficiencia, obesidad, etc., su persistencia será dilatada y su tasa de contagio elevada. Los virus muy letales como el Ebola o el de Marburgo se autolimitan pronto porque matan a casi todos los infectados. No es el caso del coronavirus actual.

Este virus se transmite por gotitas de saliva o por la mano contaminada que se lleva a la boca, nariz y ojos y de manera principal en espacios confinados con gente, en sitios con alta densidad poblacional (ciudades, municipalidades, barrios y hogares), en localidades pobres y donde hay deficiencias de agua y saneamiento. No es cierto que el virus ataca por igual a todos. En algunos países desarrollados los mayores contagios se han dado en barriadas pobres, lugares de inmigrantes donde hay hacinamiento, entre la población negra en EE.UU. y en hogares de ancianos (Suecia). En Perú, segundo país de América Latina en número de infectados y muertes, los casos están asociados a hogares pobres sin refrigeradoras, hogares multifamiliares, trabajadores informales y a prácticas culturales culinarias que implican visitas frecuentes a los mercados.

En ausencia de suficiente información oficial epidemiológica desagregada, de la evolución de la tasa de reproducción y de los resultados de las pruebas de laboratorio, nos encontramos a la deriva del conocimiento epidémico. Pese a la ceguera sobre el curso de la enfermedad, la irrupción acelerada de casos diarios y defunciones sugiere que estamos al inicio de la peor fase, que deberá durar varias semanas más.

La única defensa que tiene la población es la de hacer el sacrificio de autoconfinarse, como han sugerido varias asociaciones médicas. Salir lo menos posible. Pero si tiene que salir, tome en forma estricta todas las medidas de protección personal que se han indicado en forma abundante. En primer lugar, no asista a lugares con aglomeraciones y tome las medidas de protección personal.

Recuerde, el virus del Covid-19 es altamente contagioso. Y aunque sea joven, tiene riesgo de enfermar seriamente y hasta de morir, como estamos viendo en la actualidad.

El autor es antropólogo y biólogo. Ex Representante de OPS/OMS en varios países.

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