El pasado veinte y dos de febrero, un grupo de patriotas que tuvieron una destacada participación en la Unión Nacional Opositora (UNO) coalición que logro el triunfo sobre el FSLN de Daniel Ortega en mil novecientos noventa, hicieron público una serie de consejos valiosísimos que deberían ser tomados en cuenta. La razón es harto sencilla, el adversario es el mismo, el escenario es el mismo, por consiguiente, si aspiramos a obtener el mismo resultado, la solución no puede ser otra que la misma.
Entre los criterios que nos piden tengamos en cuenta, quiero resaltar los siguientes: Es imperativo anteponer los intereses de la Nación sobre los intereses particulares. Si el compromiso de luchar por el retorno a la democracia es el mismo, no deben separarnos las diferencias ideológicas de ningún tipo. Es de vital importancia que el Consejo Político de la Coalición Nacional sea representativo. La Coalición no debe ser coyuntural, sino que debe ser un proyecto político de largo plazo para poder afianzar de una vez por todas la nueva democracia. La información al pueblo de lo que se está haciendo y lo que se pretende lograr es esencial para contar con su apoyo.
Entre las que he mencionado hay una recomendación que quiero resaltar por su importancia en el futuro de la nueva Nicaragua. Me refiero a la recomendación de continuar la unidad entre el Ejecutivo y los integrantes de la nueva Asamblea Nacional. No se debe repetir el error de la UNO dicen, solo así se podrá construir con bases sólidas los cimientos de una democracia duradera, inmune a las embestidas de sus enemigos.
Al momento de escribir estas líneas, todavía nos queda uno que otro “dirigente puro” que rechaza contaminarse aludiendo razones ideológicas, pero ninguno de esos aguanta una observación en detalle de su andar en la vida política. Una recomendación que no aparece en el valiosísimo aporte de los miembros de la UNO, pero que yo me voy a atrever a hacerla es que la ansiada unidad la construyamos con los que acudan al llamado de ese compromiso que la patria nos reclama, que no nos desvelen las actitudes ni poses veleidosas de los que elijan quedarse fuera. Nuestro pueblo es sabio y sabrá en su momento elegir la mejor opción a como lo ha hecho en ocasiones anteriores.
Por lo pronto hago mías las palabras del Coordinador Ejecutivo de la Alianza por la Justicia y la Democracia Juan Sebastián Chamorro. No es momento de pensar en candidaturas, es momento de pensar en la Patria.
Con eso en mente sigamos construyendo la unidad, hagamos a un lado los proyectos personales, la consigna de que todos somos necesarios debe ser inquebrantable. Solo así podremos cumplirle a la Patria y heredarle a nuestros hijos y nietos la Nicaragua que merecen.
El autor es analista político.