Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

Zona de Strikes: Wilton López como en sus mejores tiempos

Wilton López fue la base para una segunda victoria de los Leones, quienes tuvieron a Marvin Martínez como su gran figura al ataque

Wilton López pareció transportado a su pasado más glorioso, mientras ofrecía un recital de pitcheo contra el Bóer, silenciado a través de siete entradas, en una victoria 6-2 de los Leones, quienes se han ido al frente 2-0 en la Serie del Final del Pomares.

Durante su jornada, López dio siempre una sensación de superioridad absoluta. Estaba seguro de lo que hacía. No se descompuso nunca.  Y se fue poniendo mejor a través del partido, mientras espantaba cualquier duda en relación a su estado de forma.

Sus disparos han perdido potencia, pero él ha ganado sabiduría y mezcló con precisión de tecladista una recta que se contonea en su ruta y un slider que se aparta con brusquedad al aproximarse al plato. También agregó una curva floja a su arsenal y funcionó.

Wilton, el indiscutible mejor lanzador que ha producido León en su historia, pertenece al linaje de René Paredes, Antonio Chévez, Julio Moya y Epifanio Pérez, quienes deseaban siempre el papel estelar y lo asumían con la naturalidad que caracteriza a los grandes.

López avisó lo que vendría con un ponche a Sandy Moreno hijo para el primer out del partido. Y aunque Javier Robles lo alteró con un par de dobletes, su dominio llegó a tal punto, que en un tramo del juego retiró a 12 bateadores en fila y a 17 de 18 enfrentados.

El pistolero de Rota bordeó la zona de strikes, alteró las velocidades y los ángulos, mezcló con precisión cada disparo y aplicó fuerza si el caso lo ameritaba, mientras concluía sus 7.1 innings para cinco hits, una carrera sucia y una limpia, sin bases y cinco ponches.

Y estamos hablando de un lanzador que debutó en el 2001 y que desde aquel momento demostró que la valentía y combatividad estaban en su repertorio, factores que junto a su velocidad y habilidad, lo llevaron hasta las Grandes Ligas, donde pasó y dejó huella.

De tal modo que a sus 36 años, Wilton aún impresiona por el fulgor de su autoridad desde el montículo. Una vez que se adueña del escenario, no hay manera hacerlo dar un paso hacia atrás. Anoche lo comprobó el Bóer, mientras era vencido en la ciudad de León.

Dieciocho años después de su aterrizaje en Primera División, la huella de Wilton no solo no se esfuma, sino que se vuelve más brillante con el paso del tiempo, mientras empuja a los Leones hacia un título que no capturan desde el 2003 ante los Tiburones.

Después de la magistral demostración de Fidencio Flores en Managua, Wilton elevó la vara en León, donde colgó siete ceros, antes de salir en el octavo. Ahora corresponde a Fernando Carmona moverse sobre esas huellas, mientras se intenta colocar al Bóer en la guillotina.

En una noche en la que Marvin Martínez brilló con su bate y su guante, Wilton López mantuvo sobre sí los reflectores con un trabajo de filigrana ante el Bóer, que este sábado, tratará de evitar que le coloquen la soga al cuello.

Todo León esperaba una presentación de Wilton López a la altura de su brillante historial, a la altura de un «as» de la colina y el pistolero de Rota se las ofreció, mientras maniataba a los Indios, obligados a un acto heroico de nuevo.

Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR 

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