La estación policial del Distrito Siete de Managua construyó tres trincheras en el frente de su edificio, como si se preparara para protagonizar una guerra.
Las trincheras, levantadas con bloques y que tienen los orificios para asomar las armas y disparar cómodamente, causan asombro en las personas que circulan por la zona, catalogando esta acción de exagerada.
Elvira Cuadra, socióloga y experta en temas de seguridad pública, manifestó que en la lógica de represión del régimen de Daniel Ortega, donde uno de sus órganos represivos es la Policía, las protestas ciudadanas son concebidas como una guerra.
“Uno de sus mayores temores es que la ciudadanía salga nuevamente a las calles a ejercer su legítimo derecho a marchar. Además de que esas movilizaciones constituyen una muestra palpable del rechazo al gobierno, terminarían de erosionar el poco apoyo social que tienen. Por eso están empeñados en impedirlas”, analizó Cuadra.
La represión empezó el 18 de abril de 2018 cuando varios grupos de ciudadanos decidieron salir a las calles a protestar contra unas reformas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). Las fuerzas de choque del régimen atacaron y robaron, provocando indignación en el resto de la población.
Como efecto dominó a estos ataques, en los siguientes días fueron miles los que salieron a protestar contra el régimen de Ortega , siendo la respuesta mayor brutalidad en la represión.
Intento de trinchera en las carreteras
Recién pasó la efervescencia de la protesta social en Nicaragua, la Alcaldía de Managua empezó a construir trincheras en algunas rotondas de la ciudad, pero tras publicaciones de LA PRENSA se mandaron a botar y al final solo se sembraron árboles.
Desde el 2018 la Policía Orteguista (PO) se mantiene de forma permanente en la vía pública.