Después de dramatizar el beisbol y situarlo en el universo de los sueños gracias a su feroz ofensiva, los Astros de Houston esperan, no obstante, que sea un lanzador su factor determinante esta noche en Los Ángeles, donde pretenden dar el paso al frente que sus fanáticos les han exigido durante 55 años.
Colocados adelante 3-2 en una electrizante Serie Mundial ante los Dodgers de Los Ángeles, los Astros se han encomendado al brazo derecho de su “as” Justin Verlander, para intentar dar el puntillazo a los californianos y subir a la cima del beisbol por primera vez desde su fundación en 1962.
Verlander ha sido un cheque al portador. Desde que se unió a los Astros el último día de las transacciones, tiene récord de 9-0 y 1.53 en 10 juegos. Y para demostrar que se mantiene duro cuando el camino endurece, acumula 4-0 y 2.05 en la postemporada. Así que hoy podría redondear una fantástica historia.
Esta organización, que ha acogido a figuras del Salón de la Fama como Nolan Ryan, Craigg Biggio y Jeff Bagwell, ha agrupado un plantel de explosivos bateadores y un cuerpo monticular aceptable, con Verlander como su estelar. Hoy tienen la oportunidad de asegurar su permanencia en el tiempo. Para ello necesitan una victoria más.
Hill, esperanza de Dodgers
Sin embargo, los Dodgers que han demostrado que no bajan la cabeza nunca, tienen sus esperanzas cifradas en el brazo zurdo de Rich Hill, un hábil manejador de velocidades y ángulos, que pretende neutralizar a esa feroz rayería, con el deseo de nivelar las acciones y forzar un séptimo y decisivo partido mañana en Los Ángeles.
Hill trabajó en el segundo juego de la serie ante Verlander y fue removido tras lanzar cuatro innings de una carrera, siete ponches y tres bases, luego de 60 disparos. Parecía estar en capacidad de ofrecer más, pero fue retirado y después el bullpen se vino a pique.
El análisis indica sencillamente que el mánager Dave Roberts no ha deseado que los bateadores den una tercera vuelta ante Hill en esta postemporada. Ante los Cachorros lo dejó cinco entradas. Frente a los Astros solo cuatro episodios.
Su enfoque podría ser igual para hoy y ha señalado que Alex Wood, el abridor del potencial séptimo juego, pasará al bullpen hoy como su primera opción en caso de una salida rápida de Hill. Y es correcto. Los Dodgers tienen que ganar hoy como sea. No tienen mañana. Para mañana ya verán con quién abren.
¿Qué chance existe?
Desde 1985, cuando incluso las Series de Campeonato de Liga se movieron al formato del mejor de siete juegos, los equipos que han tomado ventaja 3-2, se han coronado en 37 de 56 ocasiones. Eso es un considerable 66.1 por ciento.
No obstante, cuando el equipo que tiene ventaja de 3-2, va fuera de casa para jugar los partidos seis y siete, se ha coronado en 14 oportunidad de 28 series. Y ahí es donde radica el chance de los Dodgers, que va a acoger estos desafíos en casa. Es decir, de acuerdo con la historia, su chance es idéntico al de Houston.
Ahora estrictamente en Series Mundiales, 20 equipos le han dado vuelta a series que perdían 3-2. De esos 20, 14 tuvieron en casa sus partidos seis y siete de la serie. El último equipo en hacer girar un adverso 3-2, fue el de los Cachorros del año pasado, aunque fueron a jugar a Cleveland ante los Indios.
De modo que la historia señala que los Dodgers tienen hoy oportunidades de sobrevivir. Para ello van a necesitar la mejor versión de Hill, pero sobre todo, lo mejor del equipo que atrapó 104 victorias en la temporada regular, razón por la cual hoy llevan la serie a casa.
Mientras los Astros intentan dar el puntillazo, los Dodgers intentan llevar la serie al máximo.
Detalles
Los Astros, fundados en 1962, se han colocado a una victoria de su primera Serie Mundial. En 2005 no ganaron ni un partido ante los Medias Blancas de Chicago.
Los Dodgers se coronaron por última vez en 1988, cuando burlaron los pronósticos y se impusieron a los Atléticos de Oakland, en uno de los clásicos más sorprendentes.