El propósito del costarricense Alejando “Mandarina” Solano fue siempre llevar al piso al nagaroteño Yasser “AK 47” Castillo, en ese lugar se sintió más cómodo y se dedicó a atacar los puntos críticos en busca de la sumisión, fuera colgándose de la cabeza del nica o atacando sus piernas o sus brazos.
Su terquedad tuvo sus frutos al minuto 4 con 16 segundos del segundo round, cuando pegado a la malla que le da forma al octágono, “Mandarina” tomó la posesión sobre Castillo y le hizo una barra de brazo, sin que mucho tiempo pasara para que Castillo palmoteara en señal de rendición, en una batalla pareja en todo tiempo, para deleite del público.
El combate cerró con broche de oro el evento NFC 40, hizo brincar a los asistentes de sus sillas y dio por terminada una noche electrizante, con un público que respondió con valioso número en apoyo de los peleadores, pero más a favor de “AK 47” por estar en su terreno.
Dominó a los golpes
El primer round terminó con balance positivo para “AK 47”, sobre todo porque entendió que el intercambio de golpes le favorecía y como si se tratara de un boxeador, impactó a “Mandarina” con combinaciones de dos y tres golpes, poniéndolo de espaldas a la malla en ocasiones, buscando liquidarlo.
Apenas se recuperaba, “Mandarina” provocaba derribes o atacaba a Castillo con rodillazos.
Los primeros segundos fueron de angustia para Castillo, cuando “Mandarina” lo derribó y le aplicó un candado de brazos al cuello, y en el momento que parecía liquidado, Castillo se escapó, aunque en su rostro caminaba la sangre, castigado a codazos.
“Quiero felicitar a Yasser por su valentía, aceptó el reto en corto tiempo y demostró que puede llegar largo”, declaró “Mandarina”.
Mal parado
Terminada la pelea, Alejandro “Mandarina” Solano recordó que el nicaragüense Leonardo “Chimmy” Morales no quiso enfrentarlo.
“Un verdadero guerrero no dice que no a compromisos difíciles. Primero dijo que estaba lesionado, lo esperé un mes, solo para que botara la pelea nuevamente, eso no es seriedad. Mis respetos a Yasser”, comentó Solano.