Tarde o temprano el excampeón del mundo Byron “El Gallito” Rojas tenía que tomar la decisión de buscar un mejor entrenamiento, y lo encontró al mudarse a Managua hace una semana y caer en las manos del adiestrador Wilmer “El Tigre” Hernández.
Mientras su apoderado William Ramírez y su promotor Pablo Osuna aligeran las gestiones para la batalla titular con el tailandés Knockout CP Freshmart, la que tiene como fecha tope para realizarse el mes de junio de 2018, Rojas tiene peleas aseguradas en el terruño, pero está viendo más allá, deseando estar listo para cuando llegue la hora de la verdad.
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“Uno tiene que estar dispuesto a hacer sacrificios y dejé Matagalpa porque mantengo la mirada en un campeonato del mundo”, dijo Rojas ayer en las afueras del gimnasio Róger Deshón, que ha sido para él una madriguera nueva y mejor equipada, a lo que se suma Wilmer, para no tener nada que anhelar, solo trabajar a fondo y acercarse a su mejor versión, tal como lució en la conquista de la corona ante el sudafricano Hekkie Budler en marzo de 2016.
“Wilmer me exige en los entrenamientos y en la esquina sabe inspirar al boxeador y eso me gusta. La idea es trabajar con él para la pelea con Freshmart, pero antes que esto ocurra necesito estar peleando, activo”, señala el ex monarca mínimo de la AMB, que estará de regreso en el ring el 24 de noviembre, en la penúltima cartelera del 2017 de la promotora Nicaboxing.
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«Freshmart es enredado»
¿En junio de 2018 se puede dar esa pelea con Freshmart y desde ya te estás alistando?
No he descansado mucho tiempo, sigo trabajando porque sé que en cualquier momento se puede dar esa pelea. Tengo el hambre, la visión y las ganas de ser campeón, eso es muy importante para llegar con una mente positiva a la hora de la pelea, y Dios quiera que sea antes de junio esa pelea.
¿Qué será diferente en la revancha?
Lo sicológico, si estoy mal en esta parte no puedo trabajar mi físico. Eso va a ser lo mejor.
¿Qué lecciones te dejó esa primera pelea con Freshmart?
Que toda pelea se gana entrenando, al ring solo se va a hacer el trabajo y la lección que me dio es que debo estar en armonía conmigo mismo, en el mismo tono lo sicológico y lo físico, de lo contrario no se trabaja bien.
Entonces, ¿no estabas preparado para esa pelea?
Sicológicamente habían cosas que me estaban afectando.
¿Qué?
Problemas de entrenadores, que me iba o no me iba (a Panamá a entrenar con Rigoberto Garibaldi), que luego don Róger Rivas decidió irse. Todo eso me afectó. Mucha gente opinó mal, algunos periodistas también, y me afectó.
¿Cómo se explica que sin ser un gran peleador Freshmart siga como campeón?
Él enreda mucho al boxeador, no tiene muchos recursos pero sí sabe enredar la pelea, y eso es lo que le favorece.
¿Pelear fuera de casa te mete presión?
El problema ahí es que un golpe, un empujón de él, el público está gritando, lo celebra. Creo que lo hacen para impresionar a los jueces. Pero al final siento que no me afectó, más bien me emocionaba.
¿Cuál es tu meta para el 2018?
Seguir trabajando fuerte y coronarme.