Bryan Omar García Duarte, de 20 años, quien violó a una niña de trece meses en El Cuá, en Jinotega, a inicios de julio, fue condenado este jueves a 22 años de prisión por la titular del Juzgado de Distrito Penal Especializado en Violencia de Género en Jinotega, Engracia Inés Flores. García fue condenado por los delitos de exposición de personas al peligro y abandono, secuestro simple y violación agravada en contra de la bebé que fue sustraída de la casa de su abuelita y abandonada en una milpa de maíz el pasado 2 de julio.
Durante el juicio García aceptó los delitos por los que lo acusaban y pidió perdón a la familia.
“Yo salí del bar, llegue a esa casa, dije buenas, de ahí yo no recuerdo nada, porque amanecí en un cafetal. Me levanté y después me dijeron de ese hecho, me sentía que yo había cometido ese error, me sentí culpable con lo que hice, en verdad. Encontré mi ropa con tres manchas, por lo que dije que hice ese delito. Llegaron los oficiales en la tarde y me arrestaron”, dijo García.
Tras seis horas de haber ser secuestrada, el pasado 3 de julio, familiares de la menor la encontraron con golpes y varios rayones de alambres de púa en su rostro y pecho. García trabajaba en una finca en la comunidad la Pavona, del municipio Río Blanco, Matagalpa.
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“No recuerdo nada… se me metió el diablo”
Durante la audiencia preliminar, García dijo a LA PRENSA que no recordaba nada de ese día, pues había decidido tomar licor. “Yo no recuerdo nada, normal salí del bar y me fui para allá, de ahí no sé qué pasó, porque andaba bien borracho, lo más fue un demonio que se poseyó de mí porque eso yo nunca lo había hecho, jamás, no sé cómo pasó, no sé por qué mi mente actuó de esa manera, nunca hubiera cometido eso”, dijo .