La primera versión de la camisa estilo polo tuvo sus inicios en el ámbito deportivo. La popularizaron los jugadores de polo británicos. Luego, a principios del siglo XX, el tenista Rene Lacoste varió su forma de vestir, para este deporte, basándose en el estilo del deporte polo, de cuello con botones en las esquinas del cuello y con tres botones. La modificó al hacerla de algodón, manga corta y más larga de la parte trasera para que no se saliera del pantalón, además el cuello por su forma podrían subirla y cubrir el cuello del sol.
Ya en los años 70, además de usarse en el polo, tenis y golf. Se convirtió en un clásico y básico del armario de hombres y mujeres en todo el mundo, cuando Ralph Lauren la introdujo en su línea y la convirtió en una prenda casual informal para llevarse con shorts, pantalones o faldas de tela sport, usada en actividades de ocio. Aunque también en la actualidad, se usa como uniforme escolar y para el ámbito corporativo.

Las tendencias de las últimas temporadas de verano, grandes marcas nos ofrecen versiones interesantes para renovar la cara de estas camisas. Búsquelas con estampados gráficos de hojas, el famoso paisley, motivos en tamaño mínimo, de animales bordados en toda la camisa. Estampados contrastantes entre la base del cuerpo de la camisa y el bolsillo, que le agregan algunos a la prenda, como también el cuello y en el borde de las mangas. Otras son de corte asimétrico en el cuello y el bajo de la camisa o con el cuello mao.
Algunos bordan o estampan grandes dibujos como golondrinas, tigres, leones, motivos tenísticos o sus escudos emblemáticos de la marca. No podían faltar el componente variado de colores que nos ofrecen los diseñadores y marcas.
Deje descansar la más clásica de las polos que tenga en el armario y opte por esta novedad.
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