El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), monseñor Diego Padrón, ha advertido que la asamblea constituyente convocada por el régimen de Nicolás Maduro es un proyecto para llevar el país al comunismo.
Para el jefe de la Iglesia católica de Venezuela, la asamblea constituyente —convocada sin previa consulta popular como manda la Constitución, la cual además no sería elegida por el voto individual directo de los ciudadanos sino integrada por representantes de las organizaciones políticas, sociales y gremiales chavistas—, no es un error político ni una maniobra gubernamental de distracción ante la grave crisis que sufre el país. Se trata —sostiene el principal obispo venezolano— de un plan deliberado de Maduro para radicalizar la “revolución bolivariana” y conducir el país hacia un sistema comunista, como el que todavía impera en Cuba.
Monseñor Padrón hizo esta advertencia en una entrevista concedida al diario español ABC, en la cual analiza los aspectos principales de la grave crisis que sufre Venezuela causada por el empeño de Nicolás Maduro y su camarilla de imponer a como sea la denominada revolución bolivariana, o socialismo del siglo XXI.
“El peligro es que con la Constituyente, Venezuela sería comunista y perderíamos la democracia”, dijo el obispo venezolano al periódico español. “El pueblo no necesita una nueva Constitución”, agregó el prelado venezolano, sino “comida, medicina, seguridad y un camino electoral, respeto a la soberanía del pueblo”.
En realidad, lo que está planteado en Venezuela no es una simple disputa por el poder político entre el partido de Nicolás Maduro y la oposición. Allí lo que está ocurriendo es un enfrentamiento decisivo de dos formas de pensamiento, de organización social, de participación política y de modelo económico. Se trata de una lucha que solo se resolverá cuando la correlación de fuerzas se incline definitivamente a favor de uno de los bandos: O se rinde Maduro y triunfa la oposición, o claudican las fuerzas democráticas y se impone el totalitarismo
La camarilla gobernante de Venezuela, por iniciativa propia o por consejo de sus mentores cubanos está aplicando el postulado leninista de que cuando la oposición se alza a la lucha por la libertad y la recuperación o el establecimiento de la democracia, hay que agudizar las contradicciones al máximo y radicalizar bruscamente el proceso revolucionario.
La constituyente convocada por Maduro para avanzar de una sola vez al comunismo se realizará el próximo 31 del presente mes de julio. Sin embargo, quince días antes, el 16 de este mismo mes, tendrá lugar el referendo convocado por la Asamblea Nacional de Venezuela para rechazar la constituyente y “decidir el destino de este país”. El enfrentamiento venezolano entre dictadura y democracia, totalitarismo y libertad, comunismo y capitalismo, está llegando al punto de dilucidación.
En Nicaragua muchas personas tienen esperanza en el triunfo de las fuerzas democráticas de Venezuela. Están seguras de que si cae la dictadura de Nicolás Maduro, el siguiente turno le tocaría a la de Daniel Ortega.