La infusión es una bebida que se obtiene vertiendo agua muy caliente pero sin llegar a hervir, sobre hierbas aromáticas frescas o partes secas, hojas, flores, semillas, tallos, raíces o frutos de cualquier planta de consumo humano.
Después de verter el agua se deja reposar tapado por unos minutos, si las partes de la planta que usamos para preparar la bebida no están colocadas en una bolsita o en un utensilio apropiado para infusión será necesario colarlo antes de tomarla.

Infusiones populares son manzanilla, menta, yerbabuena, jazmín, valeriana, cilantro, flor de jamaica. Comúnmente llamamos té a cualquier infusión. Es un error, solo debemos llamar té a las infusiones que se preparan con hojas de la planta de té, su nombre científico es Camellia sinensis.
Los tés negro, rojo, verde, amarillo, azul y blanco, son hojas de la misma planta, obtenidos de distintos procesos de secado y fermentación.
El verde se seca al sol y tiene un tratamiento térmico a vapor para detener su fermentación, el rojo también es secado al sol por corto tiempo, después continúa secándose sin exposición al aire, es semifermentado, el negro es completamente fermentado. Café y té por la forma de preparación son infusiones.
