Por primera vez paso más tiempo pensando el título de un artículo que escribiéndolo, en realidad lo que pretendo en esta ocasión es hacer un llamado de atención al gobierno y sus asesores sobre un principio infalible. Cuando la información es errada, las decisiones forzosamente serán erradas y es lo que desde hace algún tiempo le está pasando a quienes toman las decisiones en el gobierno.
Específicamente me refiero al ya famoso proyecto de ley norteamericano conocido como la Nica Act, de su introducción, su proceso y su posible ratificación, nos hemos ocupado un buen número de personas aportando nuestros criterios, aunque hay otros que lo hacen tratando de no convertirse en aves de mal agüero, razón por la que obvian o tergiversan el mensaje recibido. Pero si hay algo que no admite ningún jerónimo de duda, es la preocupación por las consecuencias de dicha ley por parte del Gobierno y por eso obligaron a la “oposición” en la asamblea a expresar su rechazo a dicho proyecto junto con la bancada gobiernista.
La verdad es que desde que se dio a conocer dicho proyecto de ley, han desfilado en los pasillos de Washington con pasaje y viáticos más de media docena de turistas y todos sin excepción regresaron asegurando haber detenido o ayudado a detener dicha ley. Pero resulta que el proyecto sigue tan campante como el hombrecito de una famosa marca de whisky escocés.
Entre los viajeros más conocidos están Byron, Edwin Castro, Alfredo César, Arturo Cruz, un extranjero de apellido Zamora y todos según mis fuentes y las fuentes de algunos amigos, han venido con tremenda sonrisa y la mochila cargada de buenas noticias. Hubo uno que hasta aseguró haber conseguido una cita con Trump.
Por otro lado tenemos a otros washingtólogos independientes, cuyas apreciaciones no coinciden con los anteriores, me refiero al excanciller Francisco Aguirre y el embajador Bosco Matamoros, quienes a mi juicio se han mantenido más fieles a lo escuchado de sus interlocutores.
Pero la verdad es que la Nica Act sigue avanzando y quienes aspiran a seguir manteniendo la confianza del matrimonio Ortega Murillo, se han sacado de la manga una interpretación por demás antojadiza, asegurando que dicha ley nacerá sin colmillos, pues el gobierno norteamericano hace rato que no tiene poder de veto en las Ifis (Instituciones Financieras Internacionales) lo que se les olvida a estos señores o mejor dicho lo que no dicen, es que el gobierno americano puede conseguir el voto que les hace falta con sus aliados en el momento en que lo deseen.
Si la pareja gobernante quiere seguir creyendo que los atropellos a nuestra Constitución, las violaciones a nuestros derechos humanos, el apañamiento a la corrupción gubernamental y su contubernio con los rusos están pasando desapercibido, están completamente equivocados. Porque la verdad es que el FSLN en la actualidad se ha quedado sin amigos y sin cajas de resonancia en los cuatro puntos cardinales y hoy son visto como lo que son, un gobierno totalitario corrupto, conculcador de los derechos humanos y políticos de los nicaragüenses y cuando les toque enfrentar los efectos de la Nica Act, se darán cuenta que no solo tiene dientes, sino que también colmillos.
Ese día me gustaría ver dónde se van a meter todos los que hoy los engañan con mentiras piadosas.
El autor es analista político.