Cheslor Cuthbert y Everth Cabrera, los bateadores nicas de mayor jerarquía en el beisbol profesional, se fueron en blanco en cuatro turnos al bate cada uno y han tocado fondo esta temporada, con alarmantes promedios de bateo.
Cheslor, quien intenta establecerse en las Grandes Ligas, se fue de 4-0, incluyendo con dos largos elevados al jardín derecho, en la victoria de los Royals de Kansas City 7-3 sobre los Rays de Tampa Bay. Su promedio de bateo cayó a .128, por cinco hits en 39 visitas al plato. Solamente lleva una carrera anotada y una empujada en el año, debido a un jonrón.
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En tanto, Cabrera, quien lucha por volver al Big Show, regresó ayer a Triple A con Charlotte, luego de tres juegos de rehabilitación en Clase A, pero fue recibido por el picheo de Indianápolis con dos ponches y dos roletazos al cuadro que hicieron descender su porcentaje de bateo a un microscópico .114, consecuencia de cuatro imparables en 35 oportunidades al bate.
La situación de ambos se ha vuelto desesperante. No hay dudas que Cheslor tiene las herramientas para tronar en el Big Show, pero demostrarlas pronto, antes que los Royals pierdan la paciencia, mientras que Cabrera es un veterano que debe lucir mejor que la avalancha de prospectos que también quieren subir y para exhibir su mejor habilidad, la velocidad, debe tomar más bases.