Más de un kilómetro de vehículos esperaban su ingreso al parque Volcán Masaya en la ciudad homónima, en Nicaragua, la tarde de este miércoles 12 de abril.
El coloso se ha convertido en uno de los principales atractivos del país a nivel internacional, notablemente por su cráter de lava, que se encuentra activo desde hace dos años.
En su interior, los visitantes pueden apreciar el magma volcánico que emite un sonido similar al de las olas del mar.
En la fila había vehículos con placas nacionales y decenas de microbuses con extranjeros que esperaban el acceso para ver el espectáculo de noche.
Anasha Campbell, codirectora del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), dijo en septiembre pasado que el parque estaba recibiendo a 45,000 visitantes al mes. Es decir, un promedio de 1,500 turistas diarios.
El coloso cobró importancia internacionalmente el año pasado cuando Sam Cossman, un explorador ligado a National Geographic, realizó trabajos de exploración y bajó hasta el fondo del cráter, a casi 400 metros de la superficie que visitan los turistas.
