Ciudadanos rivenses, en su mayoría jóvenes, tomó la decisión de formar parte del grupo para la Defensa del Consumidor, debido a tantas quejas de la población sureña, que siente que le están cobrando demasiado por un servicio que a veces no recibe, como el agua potable o los altos precios por energía eléctrica.
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Ricardo Osejo, coordinador nacional de la organización para la Defensa del Consumidor, indicó que en Rivas la población constantemente denuncia alteraciones en la tarifa eléctrica.
“Que les colocan medidores de energía que marcan hasta cuando los artefactos están apagados pero conectados y la gente asegura que hasta los golpes de la vibración de la carretera marcan, porque ahora los medidores los ponen en los postes a orilla de la calle y hay que aclarar que tanto conectarse ilegal es un delito, como alterar los cobros también lo es”, dijo.
Este grupo estableció alianzas con la Fundación de Municipios de Rivas (Fundemur) que apoya con local y logística. También se integraron los jóvenes de la Plataforma Nacional Juvenil.
El primero en recurrir a esta organización fue José Adán Vílchez Tijerino, habitante de Tolesmayda, municipio de Buenos Aires, quien denunció el incremento de su factura de 81 córdobas a 5,000 y que desde diciembre le cortaron el servicio eléctrico.