Álvaro Morata marcó el tercer gol en la remontada del Real Madrid ante Villareal. LA PRENSA/EFE

Álvaro Morata marcó el tercer gol en la remontada del Real Madrid ante Villareal. LA PRENSA/EFE

Real Madrid remonta ante Villareal y sigue líder de La Liga

Real Madrid venció 3-2 este domingo frente al Villarreal (6º), en el último partido de la 24ª jornada de la liga española, y recuperó el liderato que provisionalmente le había arrebatado el Barcelona (2º) dos horas antes al imponerse 2-1 ante el Atlético.

Una vez más es el cuento del sufrimiento. El relato del sudor y triunfo. De las apariciones individuales al rescate del equipo. Parece que Messi tiene pólvora ilimitada. Un jugador que tiene el poder de una máquina del tiempo: es pasado, es presente y es futuro.

Le brindó la victoria al Barcelona ante el Atlético de Madrid 2-1, mientras en La Cerámica el Real Madrid se levantaba de la tumba, después de ir atrás 2-0 frente el Villarreal y jugar como si fuera cine mudo. Distorsionó la realidad que se estaba viendo, y con Isco como el propulsor de la remontada, levantaron el puño 2-3. Todo sigue igual en la cima.

Por su parte, el equipo merengue supo lo que es estar pisoteado. Todo indicaba que lo que se estaba viendo en La Cerámica era la continuidad del fiasco de conjunto que visitó Mestalla y cayó contra el Valencia que se partía en pedazos.

Después de un primer tiempo dominado por los amarillos con muchas oportunidades claras, con Keylor salvando la portería del disparo de Mario Gaspar y Castillejo bailando al enemigo. El diagnóstico era: el Villarreal ahoga al Madrid. Y en el segundo tiempo se estaba convirtiendo en la realización de las amenazas. Trigueros (50’) y Bakambu (56’) marcaron aunque el sueño duró poco. La reacción de campeón fue monumental. Primero Bale (64’), seguido por Cristiano (74’) de penalti y por último Álvaro Morata (82’). Zidane respiró profundo.

Quedó en el pasado

El Barcelona no es ni será aquel equipo encantado, que con su toque mágico ataba al fanático como una película de Óscar. Sin embargo, necesita poco para ganar. No importa que su medio campo se transporte al agujero negro y que su defensa naufrague constantemente dejando la carga para Ter Stegen quien lució inmenso siendo después de Messi el mejor en el Vicente Calderón.

Ese equipo de Luis Enrique que no gusta, que suda y vive partido a partido al borde de la cuerda floja gana con poco. El Atlético de Madrid luchó incansablemente por los tres puntos, pero en el futbol actual hay una diferencia marcada: el que tiene a Messi, tiene la última palabra.

El equipo de Simeone comenzó el partido como un huracán, el problema fue que no tenían epicentro. Mecieron a la defensa del Barcelona, llegaban y llegaban. Primero fue Carrasco, luego Godín, Gabi, Griezmann y Gameiro. No obstante, por más que lo intentaron no hubo gol, sino era la falta de dirección, estaba Ter Stegen para brillar bajo los tres palos. El Barsa acorralado tuvo un chispazo al 28’ con un desborde de Neymar y disparo de Messi. Los catalanes mostraban que un pestañeo podría ser mortal.

En el segundo tiempo una jugada (63’) revuelta en el área dejó a Rafinha con la pelota y este no perdonó. Luego la reacción del Atlético tuvo recompensa con el cabezazo de Godín (69’) y cuando todo parecía que el final sería la dádiva de un punto, Messi resplandeció y metió al conjunto azulgrana nuevamente en la pelea por el liderato a un punto del Madrid.

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