Luego del acontecimiento en donde pereció la menor de 15 meses, Dayra Junieth Blandón Sánchez, producto de un operativo policial en el Tuma, Matagalpa, el pasado 5 de febrero, en el que también murió el padre de esta, Cairo Blandón Lemus, quien era el presunto líder de una banda delictiva, para la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) es preocupante el silencio que ha guardado la jefatura nacional de la Policía Nacional en torno a este cuestionado hecho.
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“Es hasta hoy cuando la primera comisionada, Aminta Granera, no ha ofrecido una explicación, como no ha dado explicación sobre otros casos que han quedado en la impunidad y en la injusticia. Nosotros hemos sostenido que cuando ya no se tiene la capacidad de dirigir una institución de acuerdo con las exigencias que establece el cargo en la función pública, lo mejor es darle la oportunidad a otra persona que pueda dirigir esta institución para la garantía plena y absoluta de la seguridad ciudadana”, manifestó Álvaro Leiva Sánchez, secretario ejecutivo de la ANPDH.
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Agregó que es peligroso que estos casos se estén dando, sin ningún control en el actuar policial, porque consideró que no se ha cumplido con el protocolo y el procedimiento que establecen los operativos policiales. De pronto en un operativo, que al parecer no tiene los requerimientos de planificación, bien te pueden matar producto de que se presumía un delito, y que posteriormente argumentarán que hubo un error en la información obtenida, produciendo más luto en la sociedad nicaragüense”, sostuvo Leiva.