El actor, compositor y dramaturgo de origen puertorriqueño Lin-Manuel Miranda considera que el solo hecho de haber sido nominado al Óscar a la mejor canción por How Far I’ll Go, del filme animado Moana, es ya un premio.
“Me siento súper orgulloso de ser parte de la conversación, pero para mí el premio es ser nominado y poder ir a la fiesta”, asegura Miranda. “Poder ir a los premios y encontrar (gente vestida de) etiqueta y llevar a mi mamá, que siempre veía los premios conmigo desde que era chiquito, ese es el premio para mí”, asegura.
El neoyorquino, de 37 años, “comparte el honor de la nominación” por la presea dorada de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood con The Empty Chair, del filme Jim: The James Foley Story; Can’t Stop the Feeling, de Trolls, y City of Stars y Audition, ambas del musical La la land.
Lin-Manuel Miranda ya ganó en 2014 el máximo galardón de televisión, el Emmy, por la canción Bigger, compuesta para la sexagésimo sexta gala de los premios teatrales Tony.
Su palmarés incluye además dos Grammy al mejor álbum de música de teatro por sus obras musicales In the heights (2009) y Hamilton (2016), tres premios Tony por estas mismas obras, y un Pulitzer por el libreto de este último musical.
El multifacético artista trabaja en la actualidad en Inglaterra en un nuevo rodaje de Disney, el musical El retorno de Mary Popins, que estará protagonizado por Emily Blunt y en el que él es “un personaje que baila”, adelantó.