Este miércoles fue presentado por la Policía German Javier Mejía Alvarado, de 29 años, fabricante de bombas artesanales, a quien le incautaron 4,200 artefactos explosivos en su vivienda, en la comarca Aserradores-El Viejo.
La región costera chinandegana está en alerta por la utilización de hasta 40 bombas de mecha lenta para pescar por lancha, durante una faena de 12 horas en el Litoral Pacífico.
El comisionado mayor Leonel Guerrero, segundo jefe policial, informó este miércoles que la captura finalizó en las primeras horas de la madrugada de este miércoles 25 de enero, tras un estricto seguimiento hasta concluir en la fábrica de bombas para pesca como le conocen los pescadores.
Confirmó que en el taller ilegal se laboraba con material altamente peligroso y se comercializaba la bomba a un costo de 40 córdobas. El cajón metálico de color azul donde se guardaba los miles de artefactos hubiese provocado una tragedia en los alrededores, dijo.
Dos hombres que laboran en el lugar huyeron al escuchar las patrullas que se acercaban al polvorín. Guerrero refirió que están en función de detectar talleres ilegales de elaboración de las bombas que son un peligro para la comunidad y la destrucción de los bancos de pesca y la diversidad de especies.
El detenido, quien es dueño de un acopio de pescados, justificó la elaboración de bombas alegando que la ayuda del gobierno no les llega para comprar insumos para la pesca, por lo que recurren a usar la bomba para extraer el producto y sobrevivir económicamente.
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libras de azufre, azúcar, mazos, pesas, alambre de amarre, fulminantes y bolsones de papel kraft para las envolturas de los explosivos se encontraron en el taller ilegal.