Dos años después de ocurrida la explosión de la mochila bomba en El Portal, Pantasma, el caso continúa en impunidad, coinciden representantes del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), que en su momento investigaron el hecho y en el que murieron tres personas.
Juan Carlos Arce, responsable de la filial del Cenidh en Matagalpa a cargo de esas investigaciones confió que una semana después de los hechos acompañó a la familia de Modesto Duarte, una de las víctimas, a denunciar el caso en la Fiscalía, pero no hubo investigación.
Esto revela que este tipo de hechos “apuntan al olvido”, afirmó Arce, quien refirió que jamás hubo una entrevista a la familia denunciante por parte de la Fiscalía. Y el único día que llegó una autoridad al sitio, fue al día siguiente del estallido, cuando la Policía entregó los cuerpos.
El asesor legal de la CPDH, Pablo Cuevas, quien también investigó en el lugar sostuvo: “estamos seguros que no se va a decir nada en los próximos años porque son personas de poder quienes hicieron esto”. Mencionó Cuevas que según los testimonios que ellos registraron en el momento, tropas del Ejército operaban en esa zona. Y señaló que se trata de ejecuciones sumarias que violan tratados internacionales y la Constitución Política del país.
Sin embargo, poco tiempo después de ocurrido los hechos, Mientras tanto, el jefe de la Policía de Jinotega, comisionado mayor Marvin Castro, negó la participación del Ejército en el bombazo y adjudicó la situación al enfrentamiento de dos grupos delictivos de la zona.