Everth Cabrera

LAPRENSA/ARCHIVO

Everth Cabrera, luego de su tropiezo: «He vuelto a vivir»

Everth Cabrera le ha dado un golpe de timón a su vida y a su futuro como pelotero, el que ahora vuelve a brillar, mientras se le abren nuevas puertas.

Aun cuando Nicaragua no es de esos países en los cuales el héroe caído genera una fascinación enfermiza, muchos ojos han estado expectantes y hasta indulgentes con Everth Cabrera, el chavalo que escapó de las sombras, alcanzó el pico de su máxima popularidad y luego se vino de bruces contra el piso, víctima de sus adicciones.

Cabrera está ahora de regreso al juego, a la vida. Después de una fase de rehabilitación en Cuba, parece totalmente renovado. “He vuelto a vivir”, dice a LA PRENSA. Y así parece. Sus ojos traslucen una luz curiosa, distinta a todas las miradas, sobre todo a las que emitía hace algunas semanas cuando intentaba sin éxito zafársele a las drogas.

Y el empujón que necesitaba para continuar motivado el proceso de recuperación, lo ha recibido esta semana cuando los Medias Blancas de Chicago le han extendido contrato de ligas menores con invitación a los entrenamientos del equipo grande. El muchacho parece pez en el agua y está dispuesto a todo para ganarse su lugar en el conjunto.

“Estoy muy contento por estar de nuevo en la línea de fuego, estar en lo que me gusta es algo que me motiva mucho y más cuando he recibido esta una nueva oportunidad. Para mí volver a jugar es como volver a vivir. No es fácil lo que me espera, pero nunca he tenido nada fácil, así que solo espero que llegue el momento y a luchar”, asegura.

“Pensé que no volvería”

¿Pensabas que todohabía terminado?

Varias veces he pensado eso. La primera vez en 2007 cuando se me quebró un tobillo y pensé que hasta ahí llegada. Correr es mi elemento y con el tobillo malo pensé que no regresaría, pero volví más fuerte al año siguiente, ganando incluso un liderato en bases robadas y eso fue lo que me llevó a las Grandes Ligas. Después me disloqué el hombre, se me quebró una muñeca, me he lastimado las piernas, pero aquí estoy, aún no me rindo. Yo aún salgo al terreno a competir y dar el cien por cien en mi juego.

¿En la última dificultad con el alcohol y las drogas,sentiste que tocaste fondo?

Sí, eso es lo peor que me ha pasado porque puse mi vida en riesgo. Ahí no importa lo que hayas hecho, de repente perdés la cabeza y vas destruyendo todo y afectando lo que más querés que es tu familia, tu trabajo. Todo. Así que estar de regreso al beisbol, es como estar de regreso a la vida, siento que he vuelto a vivir.

¿Qué te llevó al hundimiento?

Todo empieza en la casa. La base familiar es clave. Y yo fui una persona que me críe prácticamente solo. Mis abuelas me cuidaban y mi mamá era padre y madre, pero es mentira, para un niño, para un adolescente, solo la madre no es suficiente. Siempre se necesita de un padre, una figura de autoridad en la casa. Yo nunca la tuve y me críe con valores que yo pensaba que eran los correctos. De modo que cuando llego a tener fama y dinero, me hundí. No sabía qué hacer y tomé malas decisiones. No tuve alguien que me diera consejos y me llamara la atención. Me superó el ambiente en el que me movía.

Trabajaste duro para llegar y de pronto, lo estamos echando por la borda…

Así mismo es, porque por lo general los fanáticos y los periodistas miran lo que uno hace en el campo de juego, pero detrás de eso hay mucho sacrificio. Y si sos como el caso mío, chiquito, pensando 130 libras a los 16 años, no llamás la atención. Entonces yo trabajé duro, muy duro para hacerme notar. Corría en la arena, subía toda loma que miraba, tiraba de largo, corría con llantas amarradas a la cintura. Hice de todo. Y creo que alcancé un buen nivel en las Grandes Ligas, pero de pronto perdí la cabeza.

“La gente me impulsa”

¿Aún en medio de las dificultades, encontraste cariño de la gente?

No sé qué habrá visto la gente en mí, pero he sentido su consideración, su solidaridad conmigo. Cuanto me metí a mis primeros problemas en Estados Unidos, yo no quería ni venir a Nicaragua, me daba pena, además hay fanáticos que son ofensivos y vulgares, pero la gente conmigo ha sido especial y eso me impulsa mucho para seguir. A lo mejor aprecian todo el esfuerzo que he hecho, porque la verdad, todo me ha costado mucho.

¿Qué tan a menudo pensás en tu pasado?

Mi actitud es la de ver hacia el frente, pero tengo que tener en cuenta mi pasado para no volver hacia él. Hice muchas cosas que fueron muy penosas pero son parte de mi historia. La utilidad que eso puede tener, es que puedo aconsejar a otros y decirles que por ahí no es el camino, que por ahí intenté yo y casi pierdo la vida. Cada vez que miro a un joven o un niño, les digo que hay que trabajar duro y no salirse del camino. Yo siempre estoy disponible para los muchachos que deseen aprender algo.

¿Cuándo ves imágenes en las que se te muestra en medio de tus problemas, alguna vez has pensado, ¡ese no soy yo!?

Si, lo hago con frecuencia. Yo tuve tan poco talento, que trabajé muy duro para llegar a desarrollar mis habilidades y en cierto momento sentí muy fácil el juego. Me fui acomodando y llegaron las cosas malas, los malos hábitos, las malas compañías y caí. Uno trata de ser amable con toda la gente y te abrís. Y de pronto entra mucha gente a tu vida y al final ni siquiera sabes quién es bueno y quién es malo. Ahí es donde te perdés.

¿Creés que ahora podrás decir no?

Ahora me siento más fuerte, con más claridad de lo que deseo hacer y con más fortaleza para decir que no. Ahora salgo del juego, me voy a mi apartamento y tranco. No quiero volver a lo que hice. Yo tengo esperanza y fe en Dios que lo conseguiré. Es una lucha de todos los días, pero no me siento solo. Hay gente buena dispuesta a ayudarme y sobre todo, yo tengo la voluntad de dar vuelta a la página. Pero me he retirado de mucha gente, unos por los vicios y otros porque me llamaban solo para meterme ruido. Hubo gente que solo me llamó para pedirme algo, pero nunca para saber cómo estaba.

“Debo ser fuerte”

¿Cómo ves el panorama en los Medias Blancas para vos?

Difícil, como lo sería en cualquiera de los 30 equipos de Grandes Ligas. El panorama nunca es cómodo, a menos que ya tengás un gran contrato garantizado. Sé que tengo que ser fuerte. Sé que al inicio podría ser sometido a escrutinio porque vengo de una etapa de rehabilitación de alcohol y drogas y habrá gente preguntándose si podré volver al nivel de Grandes Ligas y si estaré realmente recuperado. Y tengo que probarlo ahí en el terreno de juego y en mi comportamiento fuera del campo.

Ahí dentro de tu corazón, ¿creés que podés regresar?

Nunca me sentí tan capacitado física y mentalmente para jugar como ahora. Siento que estoy en mi mejor momento. Solo deseaba una oportunidad y ahora la tengo. Ya firmé el contrato con los Medias Blancas y se me ha dicho que si luzco bien y mejor que los demás, haré el equipo. Ese es el reto que llevo y creeme que voy dispuesto a todo lo que esté a mi alcance para quedarme con ese puesto. Confío en Dios y confío en mí.

Chicago está bien poblado en el cuadro interior, ¿no?

Todos los equipos están bien poblados y los cupos con escasos, pero me siento capaz de ir a pelear. Pero quizá lo más importante, es que estoy de regreso al beisbol. Yo quiero y haré todo lo posible por hacer el equipo, pero si no lo hago, seguiré luchando. Me siento agradecido de Dios de estar de vuelta, cuando hasta hace poco estaba destruyendo mi vida. Lo que venga es ganancia, pero yo no voy a ir a rendirme. Ahora, algo bueno debo haber hecho para que me den este chance.

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COMENTARIOS

  1. compulsive reader
    Hace 9 años

    Everth, lo que hiciste en tu carrera es fantásico, lo que estás haciendo con tu vida, es aún mas. Todo lo que te viene es duro, pero ya lo hiciste una vez. Si no lo lográs esta vez, siempre recordá que ya lo hiciste y que a muchos nos alegró inmensamente, así como nos alegras que hayas decidido tomar al toro por los cuernos y luchés contra el alcoholismo y la drogadicción, que al final, es mucho mas ejemplar que tus 9 años en las grandes ligas (que deseo sinceramente que regresés).

  2. Rommel
    Hace 9 años

    No creas que tienes la batalla ganada, ya eres un enfermo con el virus del alcoholismo y las drogas. La medicina está en la terapia grupal, visite los AA o NA cuando tenga la oportunidad. Deje de justificar sus actitudes y echele para adelante, el pasado solo para no volver a cometer el mismo error. Te deseo lo mejor y lo mas importante es la familia, recuérdalo siempre!!

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