Conforme pasa el tiempo, más construcciones verticales se desarrollan en Managua y el miedo de que estas caigan con actividades sísmicas van quedando atrás. Héctor Lacayo, presidente de la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur) manifestó que hay solicitudes de construir estructuras superior a los 20 pisos y por eso “se está valorando cada una de esas solicitudes para que podamos densificar la ciudad”.
De lograr las construcciones verticales, que serían en su mayoría para oficinas, disminuiría el uso de vehículos y extensión de los servicios básicos. Asimismo el mantenimiento mismo de la ciudad porque bajará la demanda de ampliar la red vial pavimentada
Lacayo, quien participó en el I Congreso Nicaragüense de Ingeniería Sísmica dijo que a la fecha el edificio más alto en el país es de apenas 13 pisos, cuando en Costa Rica existen estructuras de 50 pisos y en Panamá llega a los 80 pisos.
Referente al tema, Ramiro Barrios, director del Centro Experimental de Ingeniería de la Universidad Tecnológica de Panamá, quien participó en el Congreso, expuso que el cuidado con los diseños constructivos no debe estar condicionado por el número de pisos y que más bien aplica para todos. “No importa si se trata de un edificio de una planta, dos plantas, tres plantas o cincuenta plantas, lo importante es que desde los cimientos sean construidos de forma adecuada”.
Para el subdirector del Instituto de Geología y Geofísica de la Unan-Managua (IGG-Cigeo), Edwin Obando, es importante que los diseños de las construcciones correspondan a las zonas donde se erigen, puesto que si es en una zona altamente sísmica, como el Pacífico, se deben tomar en cuenta las aceleraciones.
“Ineter tiene una guía técnica para sugerir el tipo de estructura que se puede plantar en un sitio en dependencia si la falla que se determina es activa a o no. Ahí hace falta llenar un vacío que tiene que ver con que los ingenieros civiles hagan diseños que estén apropiados para resistir las cargas sísmicas que va a generar un sismo determinado”, reveló Obando.
Tales declaraciones las brindó en la apertura del I Congreso Nicaragüense de Ingeniería Sísmica, que se realizó este miércoles en conmemoración del 44 aniversario del terremoto de 1972, donde fallecieron cerca de 10,000 personas y casi toda la ciudad se fue abajo.
El tema toma relevancia porque la tierra tiembla constantemente en la capital y de vez en cuando lo hace con la fuerza suficiente para botar estructuras y sembrar el temor, como el 10 de abril de 2014.
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Es precisamente por estas ocurrencias enfrentadas que, según Obando, se debe edificar con diseños sismorresistentes, “hace falta especializarnos, hace falta impulsar programas de maestría, doctorado, especialidad, donde podamos traer especialistas del extranjero para ir formando escuela”.
Asistencia al Congreso
En el I Congreso Nicaragüense de Ingeniería Sísmica, realizado este miércoles en el auditorio del Instituto de Geología y Geofísica de la Unan-Managua (IGG-Cigeo), participaron funcionarios públicos de diferentes instituciones de Nicaragua, ingenieros de empresas privadas y expertos nacionales y de otras naciones.
La idea es que el próximo año se desarrolle la II edición de este Congreso donde por un día se discuten diversos temas sobre construcciones y sismicidad, para estar cada vez más preparados de estos movimientos naturales.