El reo Silvio Javier Mayorga González fue condenado a 30 años de prisión por el asesinato de Ángela Verónica Crespo. Mayorga mató y luego tiró a un cauce el cuerpo de la mujer el pasado octubre.
Jacinto Miranda, el abogado del condenado, asegura que el reo, que permanece en una celda del penal de Tipitapa, padece trastornos mentales, a tal punto que se está comiendo sus propias heces fecales.
El abogado solicitó a la juez Primero Especializada en Violencia de Managua, Fabiola Betancourt, que de manera urgente remita a Mayorga a valoración psiquiátrica al Instituto de Medicina Legal (IML) para determinar el estado mental del reo. La judicial accedió a la petición de la defensa de remitir al reo al IML.
Dos agravantes
La juez Betancourt manifestó que el reo Mayorga al cometer el asesinato de la joven Crespo actuó con ensañamiento porque le propinó seis lesiones en la cabeza y otros golpes en distintas partes del cuerpo, en un acto alevoso porque después envolvió el cuerpo en plástico y en una carretilla —el pasado 11 de octubre de 2016— la fue a tirar a un cauce del barrio San Judas, Managua.
El abogado Miranda en el inicio del juicio, le sugirió al reo Mayorga que admitiera los hechos y había pedido la pena mínima de 20 años de cárcel por el asesinato y tres por tentativa de violación.
Contra el asesino Mayorga, quien deberá cumplir la pena hasta el 11 de diciembre del año 2046, la Fiscalía tenía abundantes pruebas y una de ellas era un peritaje biológico realizado en la carretilla que usó el sujeto para ir a botar el cuerpo de la víctima, a un cauce de San Judas.
En el resultado científico se logró demostrar que la sangre que había en la carretilla pertenecía a la víctima, por lo que no había duda de que el cuerpo que fue a tirar al cauce —el asesino— era el de la víctima Crespo, asesinada la medianoche del pasado 9 de octubre en un cuarto del reo Mayorga, ubicado en el barrio San Judas.
Objetos
El abogado Jacinto Miranda, defensa del reo Silvio Maryorga, le solicitó a la juez Fabiola Betancourt la devolución de los bienes del reo, que fueron ocupados por la Policía, del cuarto del sentenciado. La judicial le manifestó a la defensa que esa situación tenía que verla con la Policía que ocupó esos bienes del reo Mayorga.
