En un sillón rojo, en la sala de una casa que fue construida en 1945, en San Marcos, Carazo, está Germán Romero Vargas, doctor en historia, graduado en la antigua universidad francesa La Sorbona. Tiene alrededor de unos 15 años de no brindar una entrevista a un medio de comunicación para evitar que sus palabras sean mal transmitidas a los lectores.
Su casa, esa que fue construida en 1945, está a pocas cuadras de donde nació el dictador Anastasio Somoza García, en una vivienda de tablas.
A inicios de los años noventa, cuando estaba en el poder doña Violeta Barrios de Chamorro, Romero fue quien escribió los textos escolares de historia para la Primaria. Ahora, con los sandinistas en el poder, lo tienen vetado. “No me atacan pero no me llaman para nada”, dice Romero, según él porque lo creen antisandinista, ya que él dice “la verdad histórica”.
Hoy, a sus 79 años de edad, Romero está jubilado y ya no da clases de historia en las universidades del país. Poco después de jubilado el Seguro Social lo multó con 10 mil dólares, que ya está pronto de cancelar, por haber impartido algunas cátedras. Eso sí, no deja de leer y escribir. Ahorita tiene proyectado escribir sobre la sociedad nicaragüense en el siglo XIX.
Por alguna razón que no dijo, le abre las puertas a Revista Domingo para explicar desde la historia la situación actual del país y otros temas. Una de las primeras cosas que dice es que es difícil hacer cambios en Nicaragua tomando solamente como referencia lo que existe en el extranjero y obviando la realidad nicaragüense, como cuando en los ochenta la revolución sandinista quiso hacer cambios pero la estructura social no se modificó nada. “Gran parte de la vieja élite granadina y la leonesa todavía está mandando en el gobierno actual y estuvo mandando en los ochenta también”, explica.
¿Por qué dice que la estructura social de Nicaragua no ha cambiado?
Pues las grandes familias de Nicaragua todavía siguen teniendo poder. Los Sacasa es la familia que posiblemente más poder ha tenido en Nicaragua, desde que vino el primer Sacasa, en 1762 viene, cuando viene de jefe del castillo del río San Juan. Y han sido realistas, partidarios de la monarquía, fueron legitimistas, fueron conservadores, liberales, somocistas y ahora son sandinistas. A manera de ejemplo puedo citar el caso de doña Aminta Granera Sacasa, ¿tiene poder o no? Es la jefa de la Policía. Los Chamorro han tenido varios presidentes. Los Argüello, los Lacayo. Y hay gente que ha caído. Yo diría que hay una nueva oligarquía, con elementos de la nueva oligarquía y con los que han subido, los altos mandos del Ejército, de la Policía, los magistrados. Estos pertenecían a una clase media baja, tal vez, y ahora se han…, pues claro cuando tienen una hacienda de 20 mil manzanas, cuando tienen en el banco cinco millones de dólares, ya esto cambia completamente el panorama de esta gente, hace 30 años pertenecían a una clase inferior. Algunos eran muy pobres. En el sistema actual le echan la culpa toda a Daniel y a Murillo, pero no, eso es un círculo grande, un círculo grande de intereses, muy ligado.
¿Eso explicaría por qué Daniel Ortega se mantiene en el poder?
Hay demasiados intereses ligados y si usted lo bota, bota un sistema, no es que lo va a botar solo a él. Es como con Somoza. Cayó Somoza y cayó el sistema. Pero no era Somoza en realidad, era un sistema. Pero estaba en crisis, ahorita no está en crisis el sistema imperante.
Usted nació en la misma ciudad de Somoza García…
Toda esa manzana (señalando hacia el este) era de ellos, de los García, porque no es por los Somoza que ellos tenían dinero aquí, es por los García. Tenían grandes propiedades. Pero él (Somoza) se desligó totalmente de San Marcos, desde que su papá lo mandó a Estados Unidos a estudiar, allá se casa con doña Salvadora (Debayle) y ahí es la subida (a la presidencia) de él. Él no hubiera subido nunca por sí solo, jamás, ni aunque le hubieran dado la jefatura de la Guardia. Él sube porque al casarse con doña Salvadora Debayle Sacasa él se está casando con toda la vieja oligarquía leonesa, ligada posiblemente con todos los presidentes anteriores de Nicaragua, incluso hasta con Máximo Jerez, con todas las grandes familias de Nicaragua. Imagínese los Pallais, los Debayle, los Sacasa, todos eran profesionales, abogados y médicos. Los Somoza no, los hermanos de Somoza no tenían títulos universitarios, ni los tíos, nadie. Pequeños agricultores algunos y otros grandes dueños, pero no era una persona que iba a subir. Es como el caso de Daniel (Ortega). ¿Hasta dónde irá a llegar? Hablando de dinastía, no puede ser, no la pueden hacer, es muy difícil, no está ligado a los grandes grupos sociales de Nicaragua que le pueden dar el apoyo.
¿Usted compararía a Somoza con Ortega?
La historia no se repite, es irrepetible. El escenario es distinto y los actores son distintos. Cuando Somoza García sube al poder, 1937, Nicaragua no tiene ni siquiera un millón de habitantes. Aquí en San Marcos, por ejemplo, creo que no había ni cinco vehículos motorizados. Era una situación muy distinta. El circulante monetario era pequeñísimo comparado con el de ahora, la corrupción no tenía las dimensiones de las de ahora porque no podía tenerlas. ¿Cuánta gente andaba descalza en esa época? Ahora prácticamente nadie. Que comparan el modo de ejercer el poder, yo no creo tampoco que sea muy parecido. Somoza García mandaba más que Daniel Ortega seguramente, porque Daniel Ortega tiene que tomar en cuenta muchas fuerzas, Somoza no, era un país rural. La Guardia Nacional mandaba mucho más que la Policía y que el Ejército actual. A usted le decía un guardia parése para que me dé ride y tenía que pararse. Yo lo vi. Un guardia raso, que me lo compare con un soldado del Ejército, ese guardia se iba a las cantinas y le daban guaro y mujeres. Es distinto el sistema. Yo creo que son diferentes las épocas. Las similitudes son aparentes posiblemente. Que parece que es autoritario, sí, pero ya ve todos los arreglos que (Ortega) tiene que hacer con el Cosep, con la empresa privada. Somoza lo hacía pero en otra forma.
Lo comparan como dictadura…
Hay ciertas similitudes porque Somoza se entendió primero con Carlos Cuadra Pasos y después con Emiliano Chamorro en el famoso pacto de los generales de 1950. Que fue más inteligente todavía la oposición en esa época porque les dejaron el 40 por ciento del poder. Tenían representación en las embajadas, en los entes autónomos. Aquí no, a la oposición la dejaron sin nada, con 15, 20 diputados creo, eso es todo y no se ha logrado tener más poder. Fue más inteligente la oposición en esa época, les llamaban zancudos, es verdad, pero ¿qué quiere?
¿Qué está pasando con esta oposición?
Me hace una pregunta política (sonríe). En cuanto surja alguien, como (Arnoldo) Alemán, como Somoza, como el mismo Daniel, que atraen a las masas, posiblemente en ese momento podrá, cuando junten a toda la oposición. Además que no hay las condiciones objetivas.
La esposa de Daniel ya es vicepresidenta…
Dicen que no hay peor cuña que la del mismo palo. En la cuestión del poder, en la historia, se dan casos espeluznantes. Por ejemplo, el zar de Rusia, Pedro El Grande, mandó a matar a su hijo porque le quería quitar poder. Julio César, ¿quién lo asesina?, el que le asesta la primera puñalada es uno que tenía como hijo, tanto que cuando le ve le dice ¿tú también hijo mío? Napoleón, cuando se casa con la hija del emperador de Austria, él quiere arreglar la causa y el ministro que arregla todo, Metternich, lo que hace es intrigar para botarlo.
Estamos hablando de un matrimonio en el poder.
Es de mal gusto. Seguramente, lo que se dice, a mi no me consta, que él está muy enfermo, se le nota, porque no salió en campaña del todo, nunca sale de día, solo de noche, solo ratitos, no habla, no da conferencias de prensa, es un ser aislado, solo ella da la cara, entonces si él se muere, lo cual es posible porque no hay nada más seguro que la muerte ni más incierta que su hora, si él se muere el que quede tiene que defender los intereses que tienen ellos, entonces queda ella de presidenta.
¿Por qué los intelectuales y los empresarios no hacen nada?
Porque se ha creado una red de intereses muy grande ahorita. Los empresarios están haciendo grandes negocios en Nicaragua. Mire la construcción, ¿quiénes son los dueños de esas empresas?
¿Y los intelectuales?
Los intelectuales, ¿qué pueden hacer? Hablar. Escribir.
No están hablando.
Como no, sí hablan. Pero mire, fíjese el mismo Carlos Marx, que era un genio, ¿qué pudo hacer políticamente? Nada. Escribir El Capital, que es una gran cosa, pero en la realidad no sé y subió la revolución con sus ideas en el país que menos lo esperó él, los rusos. Él esperaba que fuera Alemania. Yo no sé si algún intelectual ha cambiado el mundo alguna vez. Contribuyen a crear un Estado de espíritu, eso sí, a crear opinión.
¿Las elecciones pasadas cómo las vivió?
Yo estuve aquí en San Marcos, me fui a asomar y, yo no voté, no tenía ningún interés en votar, no iba a perder mi tiempo, pero me fui a asomar a varios lugares y a las 9:00 de la mañana no había gente. Hubo abstencionismo, para mí pues. En las otras elecciones que fui a votar estaba lleno de gente, desde las 6:00 de la mañana, y en las del 90 ni se diga. A las 5:00 de la mañana había una cola que era una barbaridad, en el 90. Ahora yo no vi nada de eso, no vi cola.
¿De aquí a 50 o 100 años qué cree que un historiador va a escribir sobre esta época?
Políticamente no le daría 100, pero económicamente sí le daría una buena nota porque hay cierto progreso económico. Socialmente le daría mala nota porque la mayoría de la gente no mejora. Nicaragua cada año tiene una cantidad de nuevos millonarios pero también tiene millones que están muy pobres. Fue lo mismo con Somoza, entre 1950 y 1979 había un progreso económico tremendo en Nicaragua, la mayoría de carreteras que existen se construyeron en esa época, había progreso económico pero político no, ni social.

¿Usted está escribiendo sobre la historia actual?
Estoy haciendo un libro sobre el siglo XIX, quiero terminar en el 1928. Después ya sería como un ensayo porque no me daría tiempo, además, mejor la dejo póstuma por las posibles consecuencias que me podría traer decir todo lo que pienso (ríe).
¿Cuáles son los personajes claves de Nicaragua en este momento?
Para mí no hay personajes claves. Es la sociedad en su conjunto. Toda la gente de Nicaragua, todos son claves. Aunque no se vean. Imagínese que a la Policía la mandan a reprimir una manifestación y que los policías digan no vamos. ¿Qué pasa con la manifestación? ¿Se ejecuta? ¿Asusta al gobernante o no lo asusta? Ese gobernante depende de todos esos policías. Lo mismo el Ejército. Supóngase que se pare el Ejército, ese gobierno cae al día siguiente. Entonces, no son los personajes los claves.
¿Quién sostiene a Daniel Ortega?
La empresa privada. La Iglesia, quiérase o no. Los altos mandos del Ejército, los altos mandos de la Policía. Todos los altos funcionarios públicos, los magistrados y alguna, entre comillas, fuerza política, la de (Arnoldo) Alemán.
¿La Iglesia?
No lo sostiene directamente. Indirectamente. El Nuncio apostólico cuando ha hablado se ve que tiene una tendencia favorable al régimen de Ortega.
Los opositores hablan de una abstención del 68, 70 por ciento. ¿Realmente hay bastante gente en contra de Ortega?
Creo que sí. Lo que pasa es que se oye la voz sobre todo de la clase media. No sabemos en el campo.
En el campo se está hablando de armados…
En el norte. Allí ha sido el terreno, desde la época de los españoles, allí nunca pudieron dominar. Por eso es que en Nicaragua solo hay dos ciudades coloniales, León y Granada, pero había una tercera ciudad que hoy se llama Ciudad Antigua, se llamaba la Nueva Segovia, y nunca prosperó allí, no surgió nunca una aristocracia. Los indígenas nunca los dejaron en paz a ese grupo de dominadores. Pasa usted a la época independiente, lo mismo, en los años 40 del siglo XIX hay movimientos armados en contra del gobierno, el gobierno no manda. Ahí surge la guerrilla de Sandino. Después surge la guerrilla de los sandinistas y luego la de la Contra. En el norte siempre ha sido así, históricamente. Hay una cuestión geográfica, están las montañas. Una débil densidad poblacional. Usted se puede esconder y nadie lo ve. Aquí usted mata a uno y todo el vecindario lo sabe. Ahí está la montaña para esconderse.
En la educación, ¿qué me dice de la eliminación de exámenes de admisión en la UNAN-Managua?
Está bien la medida. Dicen que va a bajar el nivel académico, lo cual es cierto, pero es que la democratización de la enseñanza acarrea consigo eso, en la misma Europa, Estados Unidos, se encuentran ahorita con esa crisis, que la enseñanza, que esto y lo otro, porque ya no es lo mismo. Aquí en Nicaragua el nivel general (de educación) es bajo, entonces usted le cierra los espacios a la gente. Así por lo menos la gente tiene la oportunidad. ¿Darán o no resultados? Ahí son las estadísticas, seguramente no todos van a aprobar pero suponga que entran mil estudiantes y aprueban, siendo pesimistas, el 10 por ciento, 100, esos son nuevos profesionales que estaban condenados a no estudiar en la universidad. Es como esos cursos rápidos de bachillerato, es cierto, no hay calidad ahí, pero se hace de todos modos, después, una competencia y una selección. Como los cursos on line, o esos cursos de inglés, en Managua hay montones de escuelas, son muy mediocres, pero tiene la oportunidad la gente, algunos, de aprender el inglés.
¿Cómo explica la historia el nivel bajo de educación que hay en Nicaragua?
Cuando Rubén Darío nace, en 1867, el 95 por ciento de la población era analfabeta. En 1928, cuando comienza la guerrilla de Sandino, el 75 por ciento de la población era analfabeta todavía. Usted podrá hacer todas las revoluciones que quiera en el papel o en el poder político, hay una sociedad detrás que es la que verdaderamente funciona, y todavía en el campo o en los barrios de Managua ¿qué libros lee esa gente? ¿Cuántos libros tienen en su casa? ¿Qué periódicos leen? LA PRENSA no la van a leer, leen una más accesible, el Hoy, que es la que se vende más creo. El Nuevo Diario fue popular en un tiempo cuando traía pornografía y todo. Esa es la cultura popular, usted tiene que situarse en la sociedad, ¿qué es esa sociedad? Todavía uno de los grandes rubros de exportación es el café.
¿En 100 años no hemos avanzado?
Sí hemos avanzado. Bastante. Claro, quisiéramos avanzar, y esa es la idea creo que equivocada, estar al nivel de Estados Unidos o de Francia o Suiza. Francia tiene miles de años detrás. Usted ve lo que era Francia en el año 1000, esa era gente totalmente primitiva, vivían en chozas, la Iglesia, que era la que dominaba, los curas eran zánganos, no había ni seminario, lo más que le exigían a un cura era saber leer y escribir. Usted ve los castillos medievales y todo pero esto, antes del año 1000 en Francia, no hay edificios de piedras, no hay castillos, no hay catedrales, no hay nada, esto comienza hasta en el siglo XII. Nosotros somos un país relativamente joven, porque la sociedad indígena, que hubiera podido seguir desarrollándose, ¿en qué forma?, no se sabe, pura hipótesis lo que pueda decir, no hay nada ahí, la corta la conquista española, se sobrepone otra sociedad, cambian muchísimas cosas y comienza nuestra historia ya con un país mestizo, mezclado.
A veces se dice que a los gobiernos no les interesa un pueblo educado…
No creo. No creo que les interese que sea educado pero tienen que hacer, creo que ha mejorado, yo no sé la calidad, eso es otra cosa, pero el acceso al sistema educativo ha aumentado. ¿Cuál será el índice de analfabetismo en Nicaragua? Tal vez cinco por ciento, ponele 10 por ciento.
Se ha criticado la campaña política a través de los textos escolares…
Eso sí. La historia trata de ser una ciencia, un conocimiento de la sociedad en el pasado, entonces cuando usted comienza a decir que hay héroes, que hay esto, al historiador no le interesa eso, le interesa el conjunto de la sociedad no los personajes singulares. Hay personajes que han hecho más por la historia de Nicaragua que tal vez los propios héroes. Hay un caso, las acarreadoras de agua de Masaya, desde el fondo de la laguna hasta Masaya, solo mujeres, de 45 años más o menos, eso lo hicieron durante miles de años, desde que se asentaron allí hasta 1870 que pusieron las primeras bombas de agua, para que subiera el agua, pero allí todos los viajeros extranjeros describen cómo esas mujeres subían todos los días cargadas de agua. Y Masaya era uno de los pueblos más grandes, todavía es. Abastecer de agua a 5,000 o 10,000 personas. Eso es la historia, porque la historia no son solo el presidente Zavala, solo el presidente Carazo, es todo el conjunto de la sociedad. En la cuestión de la enseñanza es toda la sociedad la que está involucrada.
Rosario Murillo aparece en los textos escolares…
Eso es culto a la personalidad, andan buscando réditos políticos. Eso no se debería de hacer. Ella misma si tuviera un poquito de pudicia, de pena, diría yo, no se hace eso. En ningún país del mundo. Se aprovechan del atraso relativo que hay en Nicaragua, que la mayoría de la gente pasa por alto eso, no le afecta. Solo afecta a una parte de la clase media y la clase media es bien pequeña en Nicaragua, no llega ni al 20 por ciento, de acuerdo al índice de pobreza que hay.
El impacto es poco entonces.
No creo que tenga mucho impacto en la mentalidad de la gente, va a ser hasta motivo de burlas en las redes sociales.
Yo nunca pondría a doña Rosario Murillo en un texto de historia. No veo que va a estar haciendo esa señora ahí. Ahora sí, tal vez, verdad, hay una propaganda, son los mandatarios, incluso pondría a Daniel Ortega nada más, porque es el presidente después de todo.

PLANO PERSONAL
Germán José Romero Vargas nació en San Marcos, Carazo, el 13 de abril de 1937. No es casado y tampoco tiene hijos.
Se graduó de doctor en historia en la Universidad La Sorbona de París. Ha escrito sobre la Nicaragua colonial, la burguesía liberal en tiempos de José Santos Zelaya, la historia de la Costa Atlántica del país, la historia de Nicaragua, las estructuras sociales del país en el siglo XVIII, los indígenas y muchos otros temas relacionados con la historia de Nicaragua.
Además, fue catedrático en varias universidades del país como la UNAN-Managua, UCA, Unica, , Mobile y Ave Maria College.