La Declaración sobre Ozonoterapia (OT) y la aplicación de este tratamiento alternativo en la medicina humana gana cada día más aceptación mundial: 39 países del mundo la han incluido dentro de la “canasta de prestaciones”.
El ozono medicinal es una mezcla de oxígeno-ozono que se obtiene cuando se hace pasar oxígeno puro por una descarga de alto voltaje, resultando un gas que tiene propiedades reconocidas: antiinflamatorio, aumenta el sistema de defensas, antioxidante, mata bacterias y hace que los glóbulos rojos cumplan mejor sus funciones de transporte de oxígeno.
El doctor Agenor Arias es un especialista en Anestesiología y Medicina del Dolor, quien ha viajado por varios países especializándose en esta técnica y en pocos días iniciará un programa de atención de pacientes en un hospital de la capital.
Arias Suárez nos recuerda que los expertos certificados en ozono están comprometidos en no hacer daño, iniciar con dosis bajas y subirlas progresivamente, aplicando siempre la dosis necesaria que se administra a nivel del sitio afectado o parenteral (inyectado).

Las enfermedades en las cuales la OT ha mostrado eficacia son muchas, pero se tiene reconocida una “alta eficacia” en afecciones virales como herpes simple, herpes zoster, hepatitis A, B y C, así como enfermedades crónicas de la piel.
En dolorosos padecimientos ortopédicos como la artritis reumatoide, lupus, el daño de los discos de la columna vertebral (Discopatías) y osteoartritis, entre otras, logran notables mejorías. Incluso, algunos pacientes que han tenido pendiente una cirugía de columna llegan a suspenderla ante el alivio del dolor y la mejoría de la movilidad.
Las alergias, fatiga crónica, diabetes, pie diabético, crohn, esclerosis múltiple y alzheimer también forman parte de la lista beneficiada por la OT, a la cual le damos bienvenida y esperamos que todos los pacientes puedan tener acceso a ella.