La situación de la libertad de expresión y de prensa en Nicaragua fue del interés de la 72ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se reunió en Ciudad México la semana pasada con la participación de más de 450 dueños de medios, editores y periodistas de las Américas.
De hecho, en cada una de sus asambleas que se realizan cada seis meses, la SIP examina la situación de la libertad de prensa en todos los países del hemisferio occidental, inclusive en Estados Unidos porque también allí se cometen violaciones a la libertad de expresión y de prensa, aunque no como política de Gobierno y de Estado cual es el caso de Nicaragua y otros países sometidos a regímenes autoritarios o dictatoriales.
Después de conocer los informes sobre el estado actual de la libertad de prensa en cada país del continente americano y los territorios insulares, la 72ª Asamblea General de la SIP denunció en sus Conclusiones que “las amenazas intimidatorias a los periodistas y a los editores de periódicos se producen en Bolivia, Colombia, Ecuador, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay, Panamá y Venezuela”. Indica la SIP que en varios países, incluyendo a Nicaragua, “la publicidad oficial o estatal se utiliza para premiar o castigar a los medios según las informaciones que divulguen”. Y agrega que también existen “fuertes restricciones en el acceso a la información pública”, pues a pesar de que en casi todos los países hay leyes de acceso a ella, las autoridades no las respetan, restringen su aplicación o las ignoran por completo.
La asamblea de la SIP celebrada en México fue informada hasta de los ataques más recientes a la libertad de información y expresión ocurridos en Nicaragua, como han sido la denuncia de la revista Confidencial de que algunos de sus trabajadores fueron intimidados por agentes del partido gubernamental y del Ejército en labores de espionaje; y el cierre de un medio radial en Bluefields, cuya editora era sandinista pero denunciaba los abusos y actos de corrupción en las esferas del poder.
La SIP eligió en esta reunión a su nuevo presidente, el editor estadounidense Matthew R. Sanders, quien al tomar posesión de su cargo declaró de manera solemne que “los periodistas desempeñan un papel crítico en la toma de riesgos con su derecho a la libertad de expresión, para añadir luz y verdad a la conciencia pública. Tal acción a menudo provoca una reacción opuesta (dijo Sanders). Pero la prensa libre es vital para la luz de la libertad”.
Señaló también el nuevo presidente de la SIP, quien es editor de Deseret Digital Media, de Salt Lake City, Utah, que “la democracia requiere el debate libre y abierto y el habla individual en la plaza pública, deben ser protegidos. Con la popularidad del dogma de la política correcta, la libertad de expresión y de pensamiento se están censurando y regulando en algunos lugares. Esto no puede ser, no es compatible con la luz de la libertad”, aseguró el nuevo presidente de la SIP, reafirmando el compromiso de la Sociedad Interamericana de Prensa en la defensa de la libertad de expresión y de información.