La Quinta Angélica, una propiedad rodeada de misterios, rumores de asesinatos y personas que murieron en circunstancias misteriosas, es nuestra protagonista de esta sección. Aquí repasamos algunas de sus curiosidades y se las presentamos.
1. Embrujada. El mito de que la casa estaba embrujada data de 1940. Se dice incluso que un embajador francés llamado Raymond Pons habitó el lugar a inicios de 1950 y un día sintió que le dieron una palmada en la cara, que lo halaron de la cama y que escuchaba ruidos extraños, según declaraciones del recién fallecido escritor Fernando Silva.
2. Origen. La propiedad era de unos inmigrantes italianos que llegaron a Nicaragua en el año 1890.
3. Habitantes. La casa no fue habitada desde 1950 cuando empezaron a propagarse los rumores de que estaba encantada.
4. Escombros. La Quinta Angélica hoy es un lugar de escombros. Vecinos del lugar dicen que las paredes de la casa fueron destruidas por vándalos que la agarraron a pedradas.
5. Extraño. Se dice que las cámaras y aparatos electrónicos dejan de funcionar en el lugar. Un equipo de televisión local reportó que su vehículo dejó de funcionar cuando hacían grabaciones de la casa.
6. Cadáver. En el 2010 encontraron el cadáver de una mujer en las ruina de la antigua casa embrujada. El cuerpo fue hallado por unas personas que pasaban por el lugar.
7. Rumores. Entre las leyendas de la casa está que el dinero para construirla se obtuvo gracias a un pacto con el diablo, según recogen varios sitios en internet.
8. Susto. El escritor Fernando Silva cuenta que en 1965 un grupo de jóvenes se quedó en la casa para experimentar el miedo. Cuando salieron encontraron que el vehículo en el que andaban tenía las llantas ponchadas. Uno de los jóvenes había olvidado su mochila en el interior y cuando volvió a buscarla dijo que sintió que le dieron una patada.
9. Nombre. Se le llamó Quinta Angélica hasta 1965 cuando la casa fue comprada por Julio Ricardo Aguilar quien la remodeló, aunque la fama de embrujada no se le quitó.
10. ¿Paranormal? Se cuenta que en 1978 una cuadrilla de fumigación se había instalado cerca de la quinta para atacar una plaga de roya que amenazaba los cafetales. La historia indica que las cuadrillas de trabajadores reportaron que de momento se escuchaba cómo soplaba el viento y luego como si una multitud se acercara, se escucharon varios disparos y los trabajadores salieron a ver, solo uno se quedó montando guardia. No había nada y cuando regresaron, el trabajador que se quedó estaba muerto, tenía cara de espanto y los ojos desorbitados.