El presidente de Rusia, Vladimir Putin, elogió ayer los esfuerzos de la OPEP para impulsar el precio del petróleo y ha avanzado que su país está dispuesto a unirse a un tope conjunto de la producción petrolera. La apertura ayer en Estambul del 23 Congreso Mundial de la Energía ha servido para que los grandes productores muestren su acuerdo en que es preciso tomar medidas para reforzar los precios del crudo y recuperar el control del mercado.
“Rusia tiene la voluntad de adherirse a los esfuerzos de otros países productores”, anunció Putin en relación a la búsqueda de un acuerdo para congelar la producción y reducir el sobreabastecimiento que lleva dos años empujando los precios a la baja.
“Creemos que congelar o incluso reducir la producción petrolera es la única forma para mantener la sostenibilidad de todo el sector energético. Eso va acelerar el reequilibrio del mercado”, dijo Putin, en su primera manifestación de apoyo a esa estrategia.
“Rusia está lista para unirse a esfuerzos comunes para limitar la producción e insta a otros exportadores de petróleo a hacer lo mismo”, añadió el mandatario de Rusia, uno de los tres mayores productores mundiales de crudo, junto con Arabia Saudí y Estados Unidos.
El preacuerdo
El jefe del Estado ruso se refirió al preacuerdo cerrado hace dos semanas por los 14 socios de la OPEP (Organizaciones de Países Exportadores de Petróleo) para limitar su producción a entre 32.5 y 33 millones de barriles diarios en 2017, y afirmó que apoya esa iniciativa.
La suma de Rusia a la estrategia de la OPEP, que controla el 40 por ciento de las exportaciones de crudo, es un gran apoyo a esa estrategia para evitar la depreciación del oro negro.
Una presión bajista que, según el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha hecho que en los dos últimos años el precio del petróleo haya caído a sus mínimos en 40 años y contra la que es necesario establecer mecanismos nuevos y una alianza de productores.
“Ha llegado la oportunidad de que los países productores de petróleo de OPEP y No OPEP definitivamente nos pongamos de acuerdo con una ruta para estabilizar el mercado petrolero”, dijo el líder venezolano.
Aunque aún depende de la concreción de sus detalles en la reunión de la OPEP prevista para el 30 de noviembre en Viena, el pacto ha impulsado al alza los precios del barril en las últimas dos semanas hasta los niveles más altos en un año, en torno a los 50 dólares, aunque aún siguen lejos de los más de 100 dólares/barril que promediaron entre 2011 y mediados de 2014.
Seis meses claves
Durante su intervención en el Congreso, Nicolás Maduro confió en que en los próximos seis meses se puedan establecer nuevos mecanismos que aseguren estabilidad y un precio “realista y justo” a medio plazo.
“Estamos planteando construir nuevos mecanismos para la estabilidad del mercado energético petrolero para precios realistas y justos de un ciclo de diez años”, aseguró.