A pesar de que la Micro, Pequeña y Mediana empresa (Mipymes) celebran la recién aprobada Ley de Garantías Mobiliarias, aún tienen el reto de formalizar al sector para hacer uso de sus beneficios, coinciden miembros del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme).
Según Freddy Cruz, presidente de Conimipyme, “solo el 20 por ciento de las pequeñas empresas tenían acceso al crédito, ahora pretendemos que para el próximo año crezca al 50 por ciento para aumentar en productividad, competitividad y adquirir equipos”.
También apunta que “quienes accedan a un crédito deben estar conscientes que es para el desarrollo de la empresa ,y no lo utilicen para pagar deudas, pérdidas o gastos personales”.
Temor a la formalidad
Ernesto Rodríguez, propietario de Calzado E&T, considera que el mayor problema que existe en el país es el miedo de los pequeños empresarios a formalizarse y esto los limita a recibir los beneficios e invertir más dinero.
“Si voy a optar por un crédito tengo que presentar garantía, libertad de gravamen, avales de solvencia de la Alcaldía, toda la tramitología previo al crédito es grande, tenés que invertir 10 mil córdobas para poder tener un crédito de 10 mil dólares, vas a invertir para preparar un crédito que no sabés si te lo dan después”, agregó.
¿En qué consiste la ley?
La Ley de Garantías Mobiliarias busca dar el marco legal para que los microempresarios puedan ser sujetos de crédito en el sistema bancario, colocando como prenda de respaldo del contrato, “cualquier bien mueble y cualquier derecho, contrato o acción” con valor económico y utilizado en el negocio que desarrollan.
Durante la aprobación de la ley, el miércoles último, el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez, presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, señalo “que el propósito de esa ley es que las Mipymes y los comerciantes ya no tengan más restricciones con la banca formal”.