Wilfredo Montalván

Un llamado a la reflexión

En la historia, maestra de la vida, siempre hay lecciones buenas o malas que aprender. Por ejemplo: se sabe que todas las dictaduras comienzan bien pero terminan mal. En la antigüedad, Julio César (101-44 a.C.) al tratar con vilipendio al Senado sembró la semilla de la discordia que impulsó a Bruto y sus secuaces a la rebelión sangrienta y fatal. Luego, Napoleón Bonaparte primero y Adolfo Hitler después, fueron amos y señores de Europa por un tiempo, pero también tuvieron su tragedia crepuscular.

En América Latina ha ocurrido igual. Las oprobiosas dictaduras de los Somoza; los Trujillo; y los Pérez Jiménez, en Nicaragua, República Dominicana y Venezuela, respectivamente, después de concentrar en sus manos todos los resortes del poder, han pasado como una ráfaga de remembranzas tristes al fétido basurero de la historia. El último que queda, Fidel Castro y su hermano Raúl, frente a los inexorables vientos de los años y la modernidad, están viendo impotentes cómo se desmorona el sistema que en abierta y flagrante violación de los derechos humanos trataron de implantar. Los pueblos, a veces, tardan en reaccionar pero cuando lo hacen no hay poder en este mundo que los pueda detener.

En cambio; los que abogaron por la libertad y no escatimaron sacrificio alguno por cimentar la democracia en sus países, viven hoy y vivirán siempre en el recuerdo imperecedero de los pueblos, agradecidos y confiados, en el disfrute pleno de la paz, la justicia y el progreso social que en beneficio de todos, ellos impulsaron. Entre estos próceres cabe recordar a Bolívar, San Martín, Artigas, Washington, Sandino, Benito Juárez y otros más.

Es verdad de Perogrullo lo que dice Santayana: “Quienes no aprenden de la historia están condenados a repetirla”. Y a veces me parece que los cortesanos del comandante Ortega y la señora Murillo, sea por miedo o por interés, les ocultan estas dos grandes verdades: La primera tiene que ver con la gran farsa electoral que el ejecutivo en connivencia con los otros poderes del Estado (CSE, AN, CSJ) está montando para el próximo 6 de noviembre. La gran mayoría de los nicaragüenses y el mundo entero saben, que el gobierno que surja de esa espuria elección será además de ilegal, ilegítimo y por lo tanto carecerá de toda auténtica representación nacional. A propósito de esto, es bueno recordar lo que señalara el gran estadista norteamericano, Abraham Lincoln, cuando dijo: “Ningún hombre es lo suficientemente bueno, para gobernar a otros sin su consentimiento”.

Y la segunda, tiene que ver con la marcada tendencia de Ortega de querer militarizar todo el aparato gubernamental, pues además de apuntar hacia un régimen más represivo con sus tanques, fragatas y aviones, preludia una grave y permanente amenaza para la institucionalidad democrática, de que tan urgida se encuentra nuestra nación. Recordemos la respuesta que le dio Talleyrand al emperador Bonaparte, cuando le preguntó sobre este tema: “Con las bayonetas, Majestad, se puede hacer cualquier cosa, menos sentarse sobre ellas”.

El comandante Ortega y la señora Murillo tienen aún la oportunidad de escoger por cuál de estos dos tipos de personas y comportamiento quieren ser recordados por la posteridad. Si por los que apartando intereses bastardos contribuyeron a enaltecer la convivencia democrática en nuestra patria (la patria de todos) y por lo consiguiente a fomentar la paz y la felicidad de su pueblo o si por el contrario, en su empecinamiento por conservar el poder a toda costa, nos obligan a transitar nuevamente por los tortuosos caminos de la confrontación, que históricamente está demostrado solo produce atraso, dolor y lágrimas, para la gran mayoría de nuestros conciudadanos.

Que la divina providencia ilumine el pensamiento y los mueva a reflexionar, a aquellos que hoy tienen la grave responsabilidad de dirigir los destinos de nuestra nación. Porque en todo caso, si no hay rectificaciones a tiempo, el resultado siempre será el mismo: La voluntad del pueblo nicaragüense prevalecerá, ayer hoy y siempre, por sobre todas las cosas y por sobre todas las circunstancias.

El autor es periodista y Secretario General de la Asociación de Nicaragüenses en el Extranjero (ANE).

COMENTARIOS

  1. Moisés
    Hace 10 años

    Como quedarían las palabras de Abraham Lincoln, si a pesar de todas las arbitrariedades que está cometiendo Daniel Ortega, la mayoría del pueblo lo elige.

  2. Ramon Salgado Valle
    Hace 10 años

    Gracias Wilfredo. Gracias por este extraordinario análisis y aplicación de las lecciones de la historia. Que Dios te ilumine siempre, te guié, bendiga y proteja.

    Las personas aludidas, serían muy beneficiadas, si prestaran atención a tu mensaje. ¡Ojalá que lo hagan!

  3. Ramon Salgado Valle
    Hace 10 años

    Gracias Wilfredo. Gracias por este extraordinario análisis y aplicación de las lecciones de la historia. Que Dios te ilumine siempre, te guié, bendiga y proteja.

    Las personas aludidas, serían muy beneficiadas, si prestaran atención a tu mensaje. ¡Ojalá que lo hagan!

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí