Mínima es la cantidad de nicaragüenses que utilizan el beneficio que por ley tienen de obtener un adelanto de sus prestaciones y comprar, construir o mejorar una vivienda, comparten representantes del sector urbanístico y la codirectora del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), Vanessa Gómez.
Se trata del denominado pasivo laboral, que tras un sondeo entre las empresas urbanísticas que participan en la Expo Vivienda 2016 que organiza la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), afirman que el porcentaje de ciudadanos que llega con el respaldo establecido en la Ley 677, Ley Especial para el Fomento de la Construcción de Viviendas.
Virgilio Noguera, gerente comercial de Inmuebles Nicaragüenses S.A, (Innicsa), explica que en este año apenas dos solicitudes para la compra de viviendas con ese beneficio han recibido en los dos proyectos que administran.
“Es mínima la participación de las personas que se nos acercan. No sabemos sí es por falta de conocimiento o bien porque no cumplen con los siete años de trabajo sin interrupción”, manifestó Noguera.
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Por su parte, Melba Solórzano, ejecutiva de ventas de Inversiones y Desarrollo Hernández (Indhersa), explica que en su experiencia apenas llega a diez la cantidad de nicaragüenses que en un mes pueden hacer uso de ese beneficio.
“No se comparan con el resto de personas que llegan con el respaldo de Invur a solicitar subsidio a la tasa del crédito, pero si llegan algunos”, agregó la ejecutiva de ventas.
Más promoción
Para la codirectora del Invur, Vanessa Gómez, es necesario afianzar esfuerzos para que la población esté enterada de los mecanismos para poder solicitar ese derecho.
“Esa es otra forma que la población puede hacer uso para la compra de su vivienda. Está siendo poco utilizada, pero lo importante es crear estos espacios para que entiendan que la Ley les respalde y le brinda las facilidades y de esa forma acceder a la dinámica de adquisición de una vivienda”, expresó Gómez.
Recientemente Bayardo Arce, asesor presidencial para asuntos económicos, atribuyó el hecho al poco conocimiento y la “mucha pereza desde los promotores de vivienda hasta el movimiento sindical que previmos para impulsar soluciones”.
«Nosotros mismos tenemos establecidos en esa ley que los trabajadores formales pueden ocupar sus pasivos laborales, sus derechos, para adquirir viviendas es un recurso que muy poco se ha utilizado”, dijo a la clausura del II Foro Centroamericano de Vivienda y Ciudad.
Beneficios de la Ley 677
Para Héctor Lacayo, presidente de la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), es necesario que las empresas den a conocer a sus trabajadores los beneficios que contempla la Ley 677, Ley Especial para el Fomento de la Construcción de Viviendas con el fin que más personas puedan comprar una casa.
“Estamos interesados en que se apoye ese mecanismos y que la población sepa que hay más beneficios establecidos en la Ley que pueden ayudarles como una forma de ahorro y posterior financiamiento, principalmente la población que no cuenta con los recursos suficientes para el pago de la prima”, añadió Lacayo.