“Aquí no hay dictadura”, respondió el exalcalde sandinista de Managua Dionisio Marenco, alejado de su otrora amigo, el presidente inconstitucional Daniel Ortega, cuando se le consultó este viernes sobre el actual Gobierno.
“La oposición tiene un problema: que en lugar de construir algo para ofrecerle a la población, lo que hacen es buscarle tres pelos al gato. Me parece que si quieren mejorar las condiciones políticas del país, lo que tenés que hacer es participar activamente”, aseguró Marenco, obviando que el orteguismo le quitó la posibilidad a la oposición de participar en las elecciones.
No obstante, Marenco sí se pronunció por que en el país haya observación electoral. “Eso es bueno que haya observación, no sé por qué no la dejaron. Habría que preguntarle a él (a Ortega), porque no la dejaron. Es bueno que haya observación para que la gente esté tranquila”, señaló.
En cuanto a la candidatura de Rosario Murillo, como fórmula a la Vicepresidencia de Daniel Ortega, Marenco justificó que es una facultad que el congreso sandinista le dio al mandatario.
“Esa es la decisión que tomó el presidente y el partido le dio la facultad de escoger, él la escogió a ella; ojalá que tengan éxito y que les vaya bien”, explicó Marenco, que se alejó de Ortega por diferencias con Murillo.
La oposición política en Nicaragua y amplios sectores del país han criticado que el actual proceso electoral es una farsa, por la falta de confianza del Consejo Supremo Electoral (CSE), institución que ha sido señalada de prestarse al fraude en los anteriores comicios nacionales y municipales.
Por otro lado la fuerza política opositora más representativa del país y que era la segunda fuerza electoral fue eliminada del proceso electoral, al fallar la Corte Suprema de Justicia (CSJ) un litigio por los sellos del Partido Liberal Independiente (PLI) que los reclamaba Pedro Reyes, a quien ese tribunal favoreció con la sentencia.
Reyes es el actual candidato presidencial por el PLI.
“NADIE PROCLAMA UNA DINASTÍA”
El exjefe del Ejército de Nicaragua, el general en retiro Humberto Ortega Saavedra, dijo en un campo pagado, que en Nicaragua no hay dictadura y ensalzó la gestión económica de su hermano, el presidente inconstitucional Daniel Ortega.
“Nuestras formas de Estado no constituyen una dictadura militar, aunque producto del particular desarrollo histórico de nuestra sociedad desde caciques-conquistas-colonia persisten en ser más piramidal-autoritaria-centralista que democráticas y desde 1990 con la necesaria firma Autoridad de la incipiente democracia, reaparece el estilo personalista-familiar en la Presidencia, diferente a una dinastía que nadie proclama y es inviable”, sostiene el exjefe del Ejército.
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Ortega no se pronuncia sobre las críticas que la oposición política y la sociedad civil hacen contra la gestión de su hermano, a quien acusan de acaparar el poder para consolidar una dinastía familiar.
LLAMA A CONCERTACIÓN
“Es oportuno que el candidato electo en las elecciones en curso impulse al asumir la Presidencia en enero de 2017, un proceso de Concertación Nacional con la dirigencia económica-política social-espiritual-académica para concretar el Plan Humanista de Nación”, dijo el general en retiro Humberto Ortega, para mejorar la imagen del país “para atraer la inversión-cooperación que fortalezca la producción nacional y la macroeconomía para vencer la pobreza”, propuso.