¿Cuál es la película que más la asustó?
La que me dejó traumada fue el Exorcismo de Emily Rose. No podía dormir, no quería ir al baño en la noche, me aguantaba.
Si un genio le concede un deseo, ¿cuál sería?
Vivir eternamente. Me da miedo morirme, entonces vivir, vivir y vivir.
¿Tiene algún apodo?
Por mi piel y mi pelo me decían “Pocahontas”.
¿Cómo es su viernes en la noche perfecto?
Mmm… En el mar, con mi esposo, una cena rica, un vino.
¿Cuál es la canción que mejor le sale en un karaoke?
Una de Paulina Rubio que se llama Yo no soy esa mujer (ríe).
¿Qué es lo más vergonzoso que le ha pasado?
Fue en televisión, en vivo, en una edición me agarraron durmiendo. Yo estaba recostada sobre el escritorio y de pronto me dicen: “¡Estamos al aire, estamos al aire!”
¿Tiene algún tatuaje?
No tengo, pero me gustan. No me molestaría hacerme uno en el cuello, atrás, de una mariposa grande, que sería yo, y las tres chiquititas que significarían mis tres niñas.
Yo sé que está casada, pero ¿a qué superhéroe besaría?
(Ríe) Mmm… Uno que me encanta… ¡Batman!
¿Practica algún deporte?
Sí, de los últimos dos años para acá soy adicta al gimnasio. Voy de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 de la mañana.
¿Qué prefiere, un concierto de Lady Gaga o uno de Justin Bieber?
Uy, qué difícil… Aunque suene ridículo: Justin Bieber.
¿Tiene una comida chatarra favorita?
Sí… las papas fritas.