Mientras en algunos lugares de Managua —como iglesias, centros de estudio, parques y colegios— se necesitan reductores de velocidad para que el peatón no esté expuesto a un accidente de tránsito, en otros están seguidos sin ninguna utilidad.
Los concejales del Partido Liberal Independiente (PLI), Omar Lola y el del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Róger Reyes, coincidieron en que la “Alcaldía debe regular el uso de reductores de velocidad”.
Según los concejales liberales, existe esta realidad porque por un lado la Alcaldía de Managua los construye a petición de los líderes políticos pese a que no sean necesarios y también porque los mismos pobladores hacen los suyos como pueden.
CONCEJAL LOLA: NO HAY INSTRUCTIVO EFICIENTE
Lo que ocurre, según Lola, es que no existe un instructivo eficiente sobre la colocación pertinente de los reductores de velocidad en la capital, para que los peatones no estén expuestos a accidentes de tránsito ni que los conductores pierdan tiempo en su recorrido sin razón de ser.
“Me imagino que es a solicitud de cada miembro de los Consejos (del Poder) Ciudadano (líderes políticos) que se colocan. A veces mirás en barrios donde acaban de hacer calles de concreto hidráulico o asfalto que hay reductores de velocidad sin necesidad, por eso deben de ser en coordinación con la Policía, que haya una lógica”, expuso Lola.
LA PRENSA constató que hay zonas donde los reductores están seguidos y que en la práctica no se muestra que sean necesarios. Por ejemplo, en el sector de Las Colinas —que se utiliza como ruta secundaria de una parte de la Carretera a Masaya— hay varios de forma continua y en mal estado.
Por otro lado, existe el señalamiento del olvido municipal en cuanto al mantenimiento en los reductores de velocidad que sí son importantes.
“Tenemos otro problema con los reductores y es que no se pintan. Se les debe tirar (echar) pintura amarilla. Muchos accidentes se han dado porque por la noche no se ven porque no están pintados”, indicó Reyes. 
POBLADORES IRRESPONSABLES
Reyes reconoció que la proliferación de los reductores en Managua también ha ocurrido porque los mismos pobladores han hecho los suyos, sin permiso de la comuna.
“Irresponsablemente la gente ha hecho reductores de velocidad, hasta con adoquines los levantan, que son muy peligrosos. Eso lo debería regular la Alcaldía de Managua porque los motociclistas especialmente sufren accidentes al pasar”, agregó Reyes.
Ambos concejales liberales recomiendan a las máximas autoridades de la alcaldía que se realicen estudios técnicos antes de colocar los reductores nuevos, para que estos no provoquen accidentes de tránsito.
¿CUANTOS REDUCTORES HAY EN MANAGUA?
La última vez que la Alcaldía de Managua informó sobre la cantidad de reductores de velocidad en la ciudad, fue en julio del 2006. Fue el entonces director del área de Infraestructura, Jorge Berríos, quien dio la cifra.
Hace diez años, según la información de Berríos, en ese entonces, en Managua existían 1,200 reductores. Sus dimensiones eran: 60 centímetros de ancho, y de 15 a 20 centímetros de alto.
La actual administración municipal no ha dado a conocer la cifra actualizada de estos, tampoco de las acciones que toman cuando se encuentran con uno que no es funcional.