Remedios, novelas y mafiosos

En el National Maritime Museum de Greenwich hay un cuadro que Edward Cavendish Drake pintó en 1765 donde Woodes Roger navegante inglés y primer gobernador de las Bahamas y sus compañeros de aventuras

En el National Maritime Museum de Greenwich hay un cuadro que Edward Cavendish Drake pintó en 1765 donde Woodes Roger navegante inglés y primer gobernador de las Bahamas y sus compañeros de aventuras, están enfrente de unas damas de Guayaquil quitándoles sus joyas para robárselas. El doctor Thomas Dover, su socio, probablemente se encontraba en este grupo.

No sé hasta dónde creerle a este dibujo pues se trataba de un hombre de dinero y de un médico ambos reputados e  ingleses que están cartereando vilmente a damas ecuatorianas.

Los acompañaba Alex Selkirk quien acababa de ser rescatado por ellos del archipiélago de Juan Fernández frente de las costas chilenas después de permanecer por cuatro años y cuatro meses abandonado en dichas islas (1709). Woodes  quien era muy amigo de Daniel d’ Foe, a su regreso a Inglaterra le contó esta anécdota que sirvió de modelo para la novela Robinson Crusoe. Así que no hay nada de aquel cuento de que fue un nicaragüense quien inspiró la obra a como sugirió un famoso escritor nica.

El doctor Dover, entre otras cosas, iba quizás buscando en este viaje una planta que abunda en Nicaragua en las riberas del río San Juan llamada localmente raicilla (Cephaelis  y Psychotria ipecacuanha). La mezclaba con opio y sulfato de potasio (La poción de Dover) y la recomendaba a sus pacientes como analgésico, diaforético para curar catarros, diarreas y otros males. No estaba equivocado pues la ipecacuana es en la actualidad un excelente remedio para muchas de estas dolencias.

Dover y Woodes andaban en este viaje acompañados también de William Dampier, otro mafioso que ya nos había visitado en Nicaragua en 1682, destruyendo nuestra cuarta catedral y gran parte de León. Visita que se la debemos al mañoso cura Thomas Gage a quien Dampier había leído despertándole la curiosidad del Paraíso de Mahoma, término que Gages muy bien había utilizado para describir a la ciudad de León.

Dicho sea de paso, estas aventuras que narró Dampier en su obra A new Voyage Round The World sirvieron de modelo para la novela del prosista y satírico irlandés Joanathan Swift, Los viajes Gullivier.

Dampier murió endeudado, pobre y degradado por sus crueldades y malos hábitos, a pesar de que en Australia se le tiene como gran descubridor y colonizador.

Dover, por otro lado, se hizo millonario con la dichosa poción que describió en su tratado médico: Ancient Physician’s Llegacy to his Country, publicado en 1732 y que fue traducido al francés.

Él se ganó el sobrenombre de “Doctor Quicksilver” porque trataba a sus pacientes sifilíticos que eran muchos, con mercurio líquido tomado por vía oral, tratamiento que dejó cementerios y muy pocos sanados de dicha infección sexual en toda el área de Bristol de donde era originario y que curiosamente se popularizó tanto que hasta John Wesley, el reformador evangelista fundador de la iglesia metodista, lo recomienda en su libro Primitive Remedies.

La ipecacuana (del Tupian i-pe-kaa-guéne) probablemente fue descubierta en Brasil, pero abunda en Nicaragua y Colombia. Fue llevada a Francia por un viajero llamado Legros en 1672 donde se hizo famosa aunque ya el herbolista inglés Nicholas Culpeter la había descrito en sus obras The English Physitian & Complete Herbal, en 1652 y 1653.

La facilidad de cultivarla en Nicaragua en especial en las áreas del río San Juan, y el precio alto que se pagaba por ella (según Levy 100 dólares oro por quintal en aquellos tiempos), atrajo a varios aventureros, muchos de ellos con cuestionables credenciales honestas.

Asociado a las posibilidades de construcción de un canal interoceánico, el río y sus regiones, han creado un  atractivo desmedido y ambicioso a toda clase de nacionalidades y en todas las épocas hasta el día de hoy a un precio muy alto y sin ninguna ventaja para nuestros connacionales.

Ignoro si Nicaragua fue visitada por Dampier, Woodes and Dover en este viaje de 1709. Sí, todo esto contribuyó a que Inglaterra mantuviera su ambición por la Mosquita nicaragüense. Y ha sido objeto de visitas y tratados ignominiosos que hasta el día de hoy lo único que han causado es llanto y sufrimiento paradójicos a la gran belleza y riqueza que existe en dicho lugar.

El autor es médico y cirujano

Columna del día mafiosos novelas remedios archivo

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COMENTARIOS

  1. Ismael
    Hace 10 años

    Segun tengo entendido Wood Rogers llego a ser Gobernador de Jamaica, y concedia «cartas de privateer» o patentes de corsario, los cuales asaltaban los barcos principalmente espanoles, los resultados del botin se distribuian entre los piratas una vez deducido la parte correspondiente a la corona inglesa.

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