Poesía de Sarahí Mendoza

Analícense, confiésense a sí mismos lo felices que fueron mírense de reojo oculten su testimonio

Analícense

Analícense,
confiésense a sí mismos
lo felices que fueron
mírense de reojo
oculten su testimonio
que no se inmute su dignidad
que no enclave en sus bocas el recuerdo
porque si sale,
desbordará el mismo infierno,
cremando a la generosa,
que nunca pidió
nada a cambio.

Fosa comñun
Sarahí Mendoza

Torpe, presa y entubada sumo, preservo y condeno historias
Al sexo adicta
Te encantan los hombres morbosa
Esos especímenes desmenuzando una parte de ti:
lluvia desgarrada
Husmeaba en mi tierra, la boca sin manos esa carne con sarro.
Brotaron vulvas y cebollas
Brotaron sangres y lágrimas
Los pelos crecieron exactos:
170 lbs. de nervios, de deseo puro,
Producto de los momentos en que
“solo soy polvo de mujer que se esparce en el viento”

Perspectivas
Sarahí Mendoza

Antes me revolcaba del dolor,
ahora sé que por cerebro tenés un pene erecto,
que lo que buscás son unas chiches grandes y un culo perfecto.
Yo no tengo nada de eso
las estrías y la celulitis cubren mi cuero, amigas inseparables de la flacidez.
Antes me revolcaba del dolor…
andate a la verga, andate a buscar la cara, las chiches y el culo perfecto.

Cultura Poesia Nicaragua archivo

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