Aunque el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) considera que los sismos ocurridos la noche del domingo 17 de julio al sur del lago Xolotlán se registraron en el sistema de fallas de la península de Chiltepe y el lineamiento Nagarote-Miraflores, para el geólogo Eduardo Mayorga, hay tres posibles orígenes para la actividad sísmica.
Según Mayorga, quien también es docente de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), los sismos, según la ubicación reflejada en el Monitoreo de Sismos en tiempo Real de Ineter, también podrían estar relacionados a las estructuras de paleocalderas del extremo suroeste del lago Xolotlán, a la proyección de la falla Asososca-Acahualinca, o al graben Apoyeque-Xiloá.
Una paleocaldera es una caldera volcánica antigua que puede existir completamente o solo vestigios, en el caso del las ubicadas al noroeste de Managua.
Por otra parte, un graben es una depresión en el suelo limitada en ambos lados por elevaciones.
Sobre los sismos del domingo, Mayorga detalló que estos “presentan características someras, profundidades menores a 15 kilómetros (km), específicamente las profundidades variaron entre 5.1 km y 4.3 km y sus magnitudes van de bajas a moderadas. Cuando hablamos de bajas son sismos de 1.7 grados y moderadas el mayor sismo fue de 3.3 grados”.
Durante los siete meses de 2016, se han producido varios enjambres sísmicos en la zona suroeste del lago Xolotlán.
“Hemos tenidos enjambres sísmicos en el extremo oeste de Managua, los últimos sismos marcados son del 28 de mayo del presente año”, afirmó Mayorga.
Durante los primeros 15 días de marzo, en la misma zona de los temblores del domingo, se produjeron dos enjambres sísmicos.
SIEMPRE PREPARADOS
Teniendo en cuenta la alta vulnerabilidad sísmica de Managua por todo el fallamiento local que posee, el geólogo Eduardo Mayorga recomendó “estar siempre alerta, no olvidar que vivimos en una zona de peligro sísmico y hay que estar preparados siempre. Cada miembro de la vivienda debe saber qué hacer y cómo actuar”.
El Sistema Nacional de Prevención, Atención y Mitigación de Desastres (Sinapred) y la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, ha trabajado en el desarrollo de simulacros nacionales para que la población conozca los protocolos de emergencia en caso de terremoto o actividad sísmica persistente.