Aún cuando las capacidades de la banda ancha móvil con tecnologías 4G están continuamente evolucionando, se trabaja intensamente en el desarrollo de la tecnología 5G, y que aún encontrándose en su etapa de investigación, su calendario de implementación prevé sus primeras operaciones comerciales para el año 2020.
Sin embargo se plantea cierto debate en relación a que si el camino hacia 5G debe ser solo una evolución de 4G o un salto significativo que requerirá de un completo replanteamiento de los principios tecnológicos aplicados en las actuales redes, principalmente las de arquitectura para soportar servicios móviles.
En general, el concepto de Red Móvil 5G se puede prever centrado en el usuario, abandonando así, el actual concepto de Red 3G que se centra en el operador o en el concepto de Red 4G que se centra en los servicios. Sin duda alguna, podemos esperar que los terminales tendrán acceso a diferentes redes inalámbricas, tanto en tecnología como en banda de frecuencias y por tanto serán terminales capaces de operar en redes heterogéneas, siendo capaces de combinar aplicaciones y servicios personalizados soportados en múltiples redes de forma simultánea.
Si bien estaremos en presencia de redes heterogéneas, a efectos del usuario su experiencia será de cara a una sola red 5G que tendría como objetivo proporcionar un acceso ilimitado a la información y a la capacidad de compartir datos en cualquier momento, con cualquier persona o máquina en su propio beneficio, de sus círculos de interés, de las empresas y de la sociedad en general.
Si bien aún no se concluye con las especificaciones de requerimientos para las redes, sistemas y equipos que puedan etiquetarse a sí mismos como de 5G, se espera que las actividades de normalización que ya dieron comienzo en el 2016, a lo menos establezcan las siguientes prestaciones a nivel de rendimientos:
—Un incremento de 1,000 veces en la capacidad de volumen de tráfico.
—Capacidad de manejo de la conectividad de decenas de miles de millones de dispositivos conectados en el ámbito de la IoT (internet de las cosas).
—Un aumento de hasta 100 veces en las velocidades de transmisión de datos de usuario.
— Reducción de la latencia de red a menos de un quinto del de las redes actuales.
—Un incremento por diez veces del tiempo de duración de la batería de todo tipo de terminal.
—Hiperconectividad a una gran diversidad de dispositivos vinculados a casi todos los ámbitos de la vida humana, y desde luego un incremento sustancial de la seguridad e integridad de datos y de la información.
De hecho, las redes 5G serán el siguiente capítulo de las redes telemáticas para satisfacer un conjunto sumamente avanzado y complejo de requisitos de desempeño alrededor de las personas, que servirá de soporte a nuevas formas de pensar, interactuar, hacer negocios, etc. 5G construirá un nuevo ecosistema basado en la madurez que los sistemas de telecomunicaciones ya han alcanzado en asociación con tecnologías complementarias con diferentes requisitos operativos y miles de usos diferentes.
Una gran ventaja es que el tránsito hacia la 5G se inicia con LTE que por primera vez en la historia de las redes de telecomunicaciones promete alcanzar sustantivas economías de escala y grados de integración que permiten al 3GPP centrar su trabajo en mejorar áreas estratégicas tales como, los estándares de radio, las especificaciones para la interoperabilidad mejorada, de forma tal que para el 2020, la infraestructura soportará comunicaciones de personas y máquinas con sus entornos, abarcará el cloud computing, la virtualización y la captación masiva de los datos resultantes de los nuevos modelos de negocios. En conclusión, la Red 5G estará diseñada para conectar todo y manejar información eficientemente en el marco de la Sociedad del Conocimiento.