David Páramo está siendo procesado en el Juzgado Sexto Local Penal de Managua, por homicidio imprudente en perjuicio de la paciente lizandra Jarquín y por lesión imprudente y lesión psicológica en perjuicio de Alison Molina. LA PRENSA/J. FLORES

Cadena de errores hunde a cirujano en Nicaragua

Según el informe, el doctor David Páramo extrajo 8.2 litros de grasa a la paciente que pesaba 71 kilogramos.

Desde la valoración de la paciente Lizandra Jarquín —previa a la cirugía estética de liposucción y aumento de glúteos— realizada por el cirujano David Páramo hasta la extracción exagerada de 8.2 litros de grasa del cuerpo de la víctima, hubo errores que complicaron el margen de riesgo de la operación practicada, indicó la auditoría médica realizada por el Ministerio de la Salud (Minsa), propuesta este jueves como prueba por el Ministerio Público.

Los análisis médicos fueron ofrecidos como elementos de prueba en audiencia inicial por la fiscal Kenia Jirón, los cuales fueron admitidos por la juez Ivette Pineda.

La titular del Juzgado Sexto Local Penal de Managua, Ivette Pineda, también ordenó mantener la medida de prisión preventiva y programó juicio a Páramo para el próximo 25 de julio.

VALORACIÓN DE CIRUJANO DEL MINSA

Según el doctor Luis Alberto Moreno, especialista en Cirugía Plástica y Reconstructiva del Minsa, quien realizó la autoría de la calidad de atención médica al expediente clínico de la paciente Lizandra Jarquín, en cuanto al procedimiento de la cirugía estética, constató que la paciente estaba valorada con “obesidad moderada”, término que clínicamente no existe, según el médico, y de acuerdo con el peso de la paciente (71 kilogramos) lo que tenía era sobrepeso.

En el informe del Minsa, el doctor Moreno explica que según la literatura o estándares internacionales –ya que Nicaragua carece de normativa para este tipo de cirugías–, se establecen límites seguros de extracción de grasa, según el peso del paciente, lo cual indica que después de la extracción de cinco litros de grasa, no se puede considerar que es una liposucción, sino una megaliposucción, término que no aparece por ningún lado en el expediente clínico ni la explicación de sus consecuencias a la paciente.
Según la auditoría, Jarquín pesaba 71 kilogramos y no era paciente idónea para una megaliposucción. Además le fueron extraídos 8.2 litros de grasa, cuando lo recomendado, para reducir el índice de complicaciones, es el equivalente al 5 por ciento de la masa corporal.

Lea: Otra denuncia por presunta negligencia médica contra cirujano plástico

MÁS DETALLES QUE FALTAN

Así mismo, la auditoría constató que Páramo no anotó el grado de concentración de la solución de Klein (solución anestésica diluida) y su utilización en la cirugía; aunque el acusado afirma que le inyectó siete litros de esta solución a Jarquín.
La solución Klein está recomendada en volumen de extracciones de grasa menor al cinco por ciento del peso corporal total, dice el informe, es decir, no debe ser utilizada en una megaliposucción.

Al respecto, el acusado se defendió diciendo que inyectó 7 litros de solución Klein a la paciente, por tanto es lógico que tenía que extraerla, por tal razón solo sacó 1.2 litros de grasa de los 8.2 litros que dice la Fiscalía.

“Es lógico que todo lo que entra tiene que salir, así que de los 8.2 litros de grasa que dice la Fiscalía, 7 eran de solución Klein y 1.2 de grasa”, explicó el acusado en su momento a los medios de comunicación.

En cuanto a la duración de la operación, la auditoría establece que no se trataba de una cirugía ambulatoria, como hizo creer el acusado a la paciente, porque tardó cuatro horas y media. “La literatura indica que una cirugía que tarda más de una hora ya no puede ser ambulatoria, porque aumenta el riesgo de complicaciones, asociadas a un mayor tiempo anestésico”, dice el informe del Minsa.

PUSO EN RIESGO A LA VÍCTIMA

Toda esta cadena de imprecisiones, de acuerdo con bibliografía internacional, “el acusado no cumplió con los márgenes de seguridad que garantizara un índice menor de complicaciones, ya que estas son inherentes a cualquier procedimiento quirúrgico”, concluye la auditoría realizada por el doctor Moreno, del Minsa.
A esta auditoría del Minsa se suma el dictamen médico forense, realizado por una junta médica del Instituto de Medicina Legal, que concluye que el doctor Páramo no cumplió con el deber de cuidado, careció de criterios clínicos quirúrgicos adecuados, no cumplió en cuanto al diagnóstico, no informó a la paciente del verdadero procedimiento quirúrgico a realizar, hubo una mala técnica quirúrgica empleada, tiempo de la operación prolongado y no existió previsión de complicaciones.

“Observando la autopsia, analizando el expediente clínico y revisado la bibliografía médica científica, establecemos que existe nexo-causal entre el actuar médico quirúrgico del doctor David Páramo y la muerte de la paciente”, se lee en el dictamen forense.

REANIMACIÓN ADECUADA

La misma auditoría realizada por el Ministerio de Salud (Minsa) establece que los procedimientos de anestesia y reanimación en la paciente Lizandra Jarquín fueron adecuados. “La intervención de la Especialidad de Medicina Interna y Terapia Intensiva para la estabilización y manejo de la paciente en paro cardiorrespiratorio fue adecuada y en correspondencia a lo estipulado en los protocolos de reanimación cardiopulmonar”, dice el informe de auditoría. Incluso se le dio 40 minutos de reanimación, cuando lo normado son 20 minutos.

OPERACIÓN NORMAL

La mayoría de testigos propuestos por la Fiscalía, entre ellos médicos del Hospital Salud Integral y personal que intervino en la cirugía de Lizandra Jarquín, afirma que la operación se desarrolló normalmente, monitorearon los equipos y la paciente permaneció estable; fue al final cuando trasladaban a la paciente de la camilla quirúrgica a la camilla de recuperación que la paciente presentó “tos ronca” y dio el primer paro respiratorio, del cual se recuperó y fue mandada a la Unidad de Cuidados Intensivos; ahí sufrió dos paros más y la declararon fallecida a la 2:10 de la tarde.

 

 

Nacionales David Páramo Lizandra Jarquín Nicaragua archivo

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COMENTARIOS

  1. Trinidad
    Hace 10 años

    Si buscan errores van a encontrar hasta errores ortográficos en el expediente, este medico debería pedir otra autopsia que sea independiente ya que la del Minsa es débil y no explica la muerte.
    Estos pacientes mueren de embolismo graso, que puede ocurrir en cualquier parte del mundo a cualquier paciente en manos de cualquier cirujano.
    Mala suerte del medico y del paciente, que Dios la tenga en su gloria.
    Los que quieran operarse sin una causa importante o que les amenace la vida, que aprendan que las cirugías son un peligro y que no deben tomarse a la ligera, ya sea que se operen en Nicaragua o que tengan el dinero para irse a EUA.

  2. Fia
    Hace 10 años

    ningun doctor quiere matar a su paciente…y eso que dijo el especialista del minsa es ilogico que la paciente no fue informada del procedimiento quirurgico, la joven no era ignorante del procedimiento.

    1. Trinidad
      Hace 10 años

      La informaron o no, eso no mata al paciente.

  3. fia
    Hace 10 años

    siempre se firma un documento antess de realizarse cualquier operacion. entrar al quirofano es como subirse a un avion. Casi no hay accidentes, pero de haber una falla debido a la altura terminaria en tragedia. toda persona que entra al quirofano sabe que corre el riesgo de no regresar.

  4. Berta
    Hace 10 años

    Si los hechos es a como los han publicado, Creo que el doctor confió en que la paciente era joven y se le pasó la mano

  5. Mario
    Hace 10 años

    Excelente, Es tiempo que los doctores aprendan a no jugar con la vida de las personas, eso fue negligente totalmente.

  6. Joax
    Hace 10 años

    Deberian de prohibir cirujias esteticas de alto riesgo en Nicaragua. La gente mucho se harta, pasan echandole al buche.

  7. Pancho Madrigal
    Hace 10 años

    Se lentio este doctor matasanos. Si hubiera sacado tiempo atras su «magnifica», no le hubieran tocado un pelo los jueces de Don Daniel ortegaSomoza de Murrillo. Pobre muchacha. En manos de quien cayo. Ojala que el resto de mujeres que se quieran hacer este tipo de cirujias aprendan de este caso.

    1. jorge ulloa
      Hace 10 años

      No se puede comparar la acción de un medico con la acción de un criminal, es lamentable que se produzcan muertes en el proceso de atención a los pacientes se distingue que: no existe medico que tenga intención de matar a diferencia del criminal, si los criminales gozan del derecho del debido proceso con mucha mas razón debe de aplicarse este principio en donde existan normas de nuestro país y no basados en normas de otros paises muchas de ellas con diferentes manejos contradictorias y procedimientos distintos, por otro lado si a los criminales se le garantiza la presunción de la inocencia que consiste en no tratarlo como criminales hasta que se le demuestre lo contrario por que a los médicos los tratan como criminales sin haberse le probado de antemano «efecto periodístico sensacionalista y amarrillista impulsado por ciertos medios de comunicación».
      Existe un principio Romano que dice Nulla poena sine lege. Nula es la pena sin la ley o la normas, si no existen normas nacionales dictadas por el órgano rector que es el MINSA con que norma se esta juzgando a nuestro colegas con la lo que dice » la lliteratura» según las auditorias medicas realizada, es necesario pues que el MINSA y el gobierno escuche a los Médicos y que se conforme el Colegio Medico y se mantenga la unidad nacional del gremio médico.

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