La exdirectora ejecutiva del antiguo Partido Liberal Independiente (PLI), Kitty Monterrey, consideró que Nicaragua está sufriendo un retroceso con las prácticas de espionaje que han denunciado campesinos del norte del país.
Tres agricultores fueron detenidos la semana pasada en Rancho Grande, departamento de Matagalpa, tras haber sido señalados por personas de la comunidad de ser los autores de pintas antigubernamentales.
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Monterrey dijo que el sistema de espionaje con civiles provocará que los propios ciudadanos se enfrenten por quedar bien con el partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
“Estamos llevando a que entre las mismas familias, entre los mismos vecinos se denuncien unos a otros por quedar bien con la dictadura de turno”, expresó Monterrey.
Byron Chamorro, exdirigente del antiguo PLI en el departamento de Jinotega y ahora miembro de Ciudadanos por la Libertad, refiere que los “orejas” no son una práctica que surge durante este gobierno, sino que hasta ahora está siendo más evidente.
Chamorro no duda de que quienes han aparecido muertos por su oposición al gobierno de Daniel Ortega fueron denunciados por civiles “orejas”.
Mencionó el caso de Andrés Cerrato, militante del PLI y exmiembro de la Contra, asesinado en la comarca San Martín de Daca, Ayapal, el 18 de abril.
Hombres armados incursionaron en su vivienda a la 1:00 de la madrugada y se lo llevaron a la fuerza. Cinco kilómetros montaña adentro fue encontrado muerto a balazos.
Como Cerrato, al menos cuatro militantes del antiguo PLI fueron asesinados en la región de Jinotega por su oposición al Gobierno y Chamorro no duda que hayan sido intervenidos con “orejas” para estas operaciones.
“El somocismo tuvo sus orejas y el sandinismo también tuvo sus orejas”, dijo Chamorro vía telefónica sobre lo que ocurre en el país.
ULLOA: «TIRAN HUMO»
El procurador de Participación Ciudadana, Sixto Ulloa, desacreditó las denuncias de espionaje contra ciudadanos de los movimientos anticanal y de organismos de derechos humanos, argumentando que el Gobierno no necesita ese tipo de prácticas para asegurarse la victoria en las elecciones generales de noviembre próximo.
“Es tirar humo donde no hay leña. Desvirtuar el proceso electoral. El pueblo (está) al frente, hacia unas elecciones donde ya