Daniel Ortega

José Dávila, exembajador de Nicaragua en Alemania. LAPRENSA/ Manuel Esquivel

“La híbridocracia de Daniel Ortega se está resquebrajando”

La híbridocracia que implementa el presidente Daniel Ortega para gobernar se desmorona a medida que se acercan las elecciones presidenciales de noviembre próximo.

El gobierno de Daniel Ortega domina todas las instituciones del país, ¿se puede considerar una dictadura?

La distinción clásica entre tipos de gobiernos, según la cantidad de gobernantes, sea un solo hombre, una minoría, o la mayoría, nos da la primera pauta para calificar el tipo de gobierno que hay en Nicaragua, y si hay un control de todos los poderes del Estado y sus distintas instituciones por parte de un mandatario, de un solo hombre, se denomina dictadura, no hay otra manera. Hay también otros sistemas de gobierno de un solo hombre como la monarquía o la tiranía, pero la primera tiene un origen histórico determinado, y la segunda se caracteriza por un despotismo que llega a ser sangriento, y ninguno de estos dos sistemas impera hoy en Nicaragua. Lo que hay es una dictadura, sistema que consiste en estar gobernado por una persona o un grupo de personas. De una sola persona es, por ejemplo, Castro en Cuba, pero también hay dictadura de un grupo como lo es el Partido Comunista de China. La dictadura se rige por un único líder que no ha sido elegido y si lo fue, reforman las leyes y la Constitución para acomodarse, llegar a ser dictadores y poder usar la fuerza para controlar toda una sociedad. En una dictadura hay poca atención a lo que demanda la opinión pública, y a los derechos individuales de las personas o derechos colectivos de los gremios. Se vuelve precario el cuadro de las libertades públicas. Está claro el tipo de gobierno que tenemos en Nicaragua.

Hay quienes opinan que esta no es una dictadura sino un régimen autoritario, ¿cuál es la diferencia?

Lo que es una dictadura ya lo hemos definido… y está claro el tipo de gobierno que hay en Nicaragua. Un régimen autoritario es una de las variantes de la autocracia, que es haber adquirido el poder y ejercerlo de forma arbitraria y sin ningún respeto a las leyes de un país, la otra variante de la autocracia es el régimen totalitario. En un régimen autoritario existe un pluralismo político limitado, por lo que puede haber otros partidos políticos, cercanos o no al oficialismo y su partido, alrededor del cual estos partidos giran como satélites. En estos regímenes, el partido oficialista cuenta con un líder carismático o bien un dictador, y existe un grupo, que, si bien no se atreven a desafiar al dictador, tiene la mayoría del poder político en sus manos y son el eco de quien dirige al Estado. En un régimen totalitario por otro lado, existe una concentración absoluta del poder en el aparato estatal, que llega a controlar todas las actividades sociales y políticas que realizan las personas, sus familias y sus comunidades. En los gobiernos totalitarios existe un partido político único que rechaza a los que no piensan como ellos, persiguen a quienes no aceptan sus decisiones o medidas, y además es la voz oficial con pensamiento único del Estado, ejemplos de estos regímenes se dieron, por ejemplo, en la Alemania nazi y en la Italia fascista. Contra un régimen de partido único es justamente contra lo que acaban de advertir los obispos católicos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, advertencia que fue contestada por funcionarios judiciales con ataques, irrespeto y mofa. Una dictadura se refiere según la gobiernen una sola persona o varias, pero hablar de un régimen autoritario o totalitario se refiere al modo de relaciones o juego y rejuego entre los componentes de la sociedad política. O sea, se da una dictadura y un régimen autoritario a la vez, y también una dictadura con un régimen totalitario. Hacen una unidad, pero tienen componentes distintos. Creo que en Nicaragua no hay todavía un régimen totalitario, pero podemos afirmar que hay riesgos de caminar de un régimen autoritario hacia un régimen totalitario. Un ejemplo, que señala esta tendencia, es el retroceso que ha habido si comparamos las elecciones del 2011, que fueron aceptables, a lo que serán las del 2016, que serán, si no hay cambios radicales a lo inmediato, una farsa electoral.

Los defensores del Gobierno dicen que esta no es una dictadura porque no hay presos políticos, no hay asesinatos…

En Nicaragua no podemos decir que hay 20, 30 o 50 presos políticos condenados a largas sentencias de cárcel como en Venezuela, pero no todas las dictaduras son iguales, por eso puede haber en un país miles y miles de otra especie de presos políticos, mutilados en sus libertades, coartados en su libertad de expresión u organización, eliminados de una contienda electoral por pura arbitrariedad y búsqueda de no poner en peligro su poder; tampoco podemos hablar de asesinatos políticos masivos, pero son públicas y con reconocimiento oficial las muertes no aclaradas de dirigentes de grupos, que desesperados al ver cómo se cierran las vías cívicas y pacíficas de la lucha por la democracia, creen que la única vía de rescatar a Nicaragua y su posibilidad democrática, es por medio de la lucha armada.

¿Tiene el régimen de Daniel Ortega una inspiración, es decir un régimen del que él se copió para implementarlo aquí?

El régimen de Daniel Ortega no tiene un régimen único del que se está copiando. Tiene elementos de varios regímenes y en aras de un ultrapragmatismo para mantener el poder por largo tiempo, ha construido un modelo híbrido, mezcla de elementos democráticos y dictatoriales, elementos neoliberales y populistas, con una política exterior dual, con una política interna que es de alianza con el gran capital, de dádivas con los sectores muy pobres, y de castigo con la clase media que cada día se deteriora más, exceptuando a los profesionales que trabajan para el régimen. Daniel Ortega se aferra al poder como Nicolás Maduro, pero llevan una política muy distinta con los empresarios, trata de imitar el tipo de liderazgo de los Castro, pero hace elecciones distintas, aquí selecciona a sus competidores para las elecciones, en Cuba se vota por los candidatos del partido único, o se vota No. Le gusta hablar de respeto en las relaciones con Estados Unidos, pero entrega la soberanía nacional a empresarios chinos en los planes de ese supuesto canal interoceánico, elogia a Angela Merkel y su política de aceptar miles y miles de refugiados en Alemania, pero aquí ni siquiera permitió que refugiados de Cuba pasaran por nuestro territorio rumbo a su destino final, en fin copia pedacitos de distintos regímenes y construye un modelo híbrido que no es sostenible a largo plazo.

¿Qué papel debe tomar la comunidad internacional con un régimen como el actual?

La defensa de los derechos humanos de los pueblos, de la democracia y las libertades públicas se ha universalizado en la era posmoderna, y hoy es una lucha por la sobrevivencia pacífica de la humanidad, a como también se han universalizado los enemigos y detractores de estas mismas causas. La comunidad internacional debe luchar en forma conjunta para que rijan sistemas democráticos en todo el mundo, y que reine la estabilidad política, el progreso de la gente, y la cooperación entre las naciones. La comunidad internacional debe procurar la existencia de la democracia y las libertades, y debe demandar o exigir a los países que tiendan a dictaduras o regímenes autoritarios o totalitarios, a respetar a sus ciudadanos, sus derechos cívicos, sociales, políticos, económicos y culturales. En América Latina tenemos en la Carta Democrática Interamericana de la OEA un mecanismo que obliga a los Estados miembros a mantener y fortalecer las democracias, y contiene formas de presionar o sancionar a aquellos Estados que se salgan de los lineamientos democráticos, tal es el caso de Venezuela, en que se ha iniciado la discusión para aplicarle la Carta mencionada. A nivel centroamericano tenemos los Acuerdos de Esquipulas II que estipulan un camino para mantener la democracia y buscar el desarrollo de nuestros pueblos, igual en el Tratado Regional de Seguridad Democrática están las normas para mantener la estabilidad dentro de sistemas democráticos y la búsqueda del desarrollo sostenible. Si un país está incumpliendo acuerdos que ha suscrito, los demás países le deben reclamar, no tolerarlo. Todo ello para mantener una comunidad internacional en paz, libertad y cooperación.

El Gobierno se lleva bien con todo mundo, con los empresarios, con la comunidad donante, ¿es una estrategia para desviar la atención?

En un modelo político híbrido como el existente en Nicaragua, a cada quien se le da lo que le gusta, se trata de quedar bien con todos. Más que una estrategia para desviar la atención es una estrategia para entronizarse en el poder, existe aquí lo que el profesor chileno en universidades alemanas, Fernando Mires, llama “Hibridocracia”, en que se mezclan elementos contradictorios para sostener una determinada filosofía y el poder, otros analistas críticos la llaman: los cambios de disfraces al mismo payaso. Nicaragua queda bien con el FMI y sus políticas restrictivas macroeconómicas, pero a la vez queda bien con Rusia al reconocerle unas provincias separatistas de Georgia; queda bien con Estados Unidos al mantener las relaciones normales de cooperación militar, pero es con Rusia el proyecto estratégico de la presencia militar en Centroamérica de esa potencia; trata de mantener la cooperación que viene de la Unión Europea, pero le niega la venida a sus observadores electorales; está bien con Maduro, pero ahora compra el petróleo a Estados Unidos; se llevan bien con los inversionistas extranjeros, pero a los trabajadores nicaragüenses no les procura condiciones laborales dignas; se llevaba bien con la OEA de Insulza, pero ahora busca la renuncia de Almagro porque este busca aplicar la Carta Interamericana a los países que se salen de los cauces democráticos. El problema de las Hibridocracias es que no son sostenibles a largo plazo porque el nivel de contradicciones existentes en esa mezcla híbrida tarde o temprano resulta en conflictos grandes o pequeños y de toda clase y en todo el tiempo. Es más, considero que la Hibridocracia que implementa el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua se está resquebrajando a propósito del proceso electoral de este año. Ha dado un gran golpe a los elementos democráticos del sistema. El haberse negado a unas elecciones libres, creíbles y competitivas, a una observación electoral nacional e internacional, y hasta haber seleccionado a los competidores que quiere en las elecciones, eliminando a los más incómodos, ha abierto fisuras que probablemente sean irreversibles. Haber desaprovechado el mecanismo pacífico y civilizado de unas elecciones libres y transparentes, es un golpe nefasto para una mejor Nicaragua.

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. Johnny Robles
    Hace 10 años

    Bueno en mi opinion quiero que todos hagamos consiencia y miremos, que Daniel se esta preparando para el futuro por eso por eso esta comprando tankes y muchas cosas mas. y creo k se va a repetir la misma historia como alos zomosas ya les gusto el dinero y el poder. Yo quiero mucho ami pais Nicaragua y creo k ya vasta de tanta ingusticia y k seamos un pais con democracias y libertad y sacar a estos Delinquentes, que solo quieren robar y hacerce lo k ellos quieran y dejar al pais en extrema pobresa, gracias y te quiero mi Nicaragua.

  2. marcel
    Hace 10 años

    Lic.Davila, en que planeta vive ud, por que afirmar que el orteguismo no ha caido en la hondonada del crimen politico? para caificar este gobierno como tirania, podria verse como un comentario compicitario, acaso no le noticias de la matanza de miskitos y campesinos por parte de paramilitares, de la policia politica y el ejercito sumiso a los dictados de Ortega?Por esa dualidad cayo el Partido Democrta crisstian, por esa blandengueria, y la entrega al peor enemigo de la demcracia, el totalitarismo orteguista y todo por un curul ofrecido el ing Jarquin.

  3. Edmund Dantes
    Hace 10 años

    Sin quitarle meritos a la minucia explicacion del autor, aqui lo que tenemos es una dictadura autoritaria apoyada por el sector privado con todos los rasgos hibridos aqui descritos. Afortunadamente el resto del mundo tiene una calificativo mas breve para describirlo: Fascismo Corporativo. Este es el zapato conceptual de lo que aqui tenemos. Para el que lo quiera en idioma folklórico: La porra del se esta quemando. No es lo importante definir que si lo que se quema es agua o aceite, ni si el fuego es de leña, gas o gasolina. Lo unico que necesitamos saber es que se está quemando y que necesitamos quitarle el fuego.

  4. El Tuleño
    Hace 10 años

    El problema es que hemos sabido por 40 años que el inconstitucional es un vil dictador, autoritario, chantajista, corrupto y el responsable verdadero del atraso de este país y no hemos hecho nada por quitárnoslo de encima.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí