Disponer de utensilios adecuados en la cocina es importante, tanto para la conservación de las sustancias nutritivas de los alimentos como para disminuir riesgos de contaminación y accidentes.
Cuchillos, además de elegir el indicado para los distintos tipos de alimentos, debe estar afilado y tener mango ergonómico, esto evita la aplicación de fuerza innecesaria, facilita el equilibrio y previene el síndrome de túnel del carpo, común entre cocineros.
Cortar carnes con cuchillo sin filo, daña la textura y consistencia natural, la fibra se contrae, la carne puede perder parte de sus jugos y sustancias nutritivas solubles en agua.
Los vegetales y frutas peladas con cuchillos desafilados, también pueden perder parte de la riqueza nutricional que tienen junto a la cáscara y no se logra uniformidad en los cortes.
En cuanto a materiales, conviene el acero inoxidable, cerámica o titanio.
El acero inoxidable es más común, resistente a corrosión, se higieniza fácilmente, tiene mayor duración, pero pierde filo, rápidamente.
De cerámica, tienen la ventaja de conservar filo, son fáciles de limpiar y livianos y no se corroen, pero son frágiles y costosos, igual que los de titanio, estos se desgastan rápido.
No use mangos de madera, lávelos antes de cortar otro alimento y evite contaminación cruzada.
Sígame escribiendo a [email protected]