ondas gravitacionales, onda gravitacional

Una onda gravitacional es una ondulación ínfima del espacio-tiempo que se propaga en el Universo a la velocidad de la luz. Foto de la NASA

Detectan por segunda vez ondas gravitacionales

Estas segundas ondas gravitacionales, que predijo Albert Einstein hace un siglo, son mucho más débiles que las primeras.

Los científicos del proyecto LIGO han detectado por segunda vez las ondas gravitacionales que predijo Albert Einstein hace un siglo, un fenómeno más débil que el primero pero que, según los investigadores, puede ser decisivo para empezar a dibujar un mapa de los agujeros negros en el universo.

Las nuevas ondas fueron detectadas el 26 de diciembre de 2015, más de tres meses después de registrarse el histórico primer descubrimiento, según anunció este miércoles 15 de junio la Universidad de Maryland (EE.UU.), una de las  de participantes en el proyecto LIGO.

Estas segundas ondas gravitacionales son mucho más débiles que las primeras y se produjeron durante los últimos momentos de la fusión de dos agujeros negros en uno más masivo, de acuerdo con el observatorio estadounidense de interferometría láser (LIGO).

Esta nueva detección, producto de otra fusión de dos agujeros negros ocurrida hace unos 1,400 millones de años, abre «una ventana a observar fenómenos que hasta ahora no habíamos podido», aseguró la investigadora española Alicia Sintes.

Sintes expresó su «alegría» por la nueva detección de este sistema binario y agregó: «Esperamos en un futuro poder observar nuevas fusiones de agujeros negros y nuevas cosas».

La investigadora española insistió en la importancia de estos avances científicos, ya que se trata de las primeras observaciones directas de las ondas gravitacionales, que ha supuesto «un reto científico y tecnológico». Hasta los años 70 se cuestionaba si era «un tema matemático de la Teoría (de Einstein) o un fenómeno físico».

«Si vamos aumentando este número de detecciones puedes tener incluso información de cómo ha sido la expansión acelerada del universo (…) Las ondas también pueden prometer mucho para obtener información del universo primitivo, de cuando éste aún no tenía ni un segundo de vida», explicó Sintes.

Sin embargo, los instrumentos de detección todavía no son lo suficientemente sensibles para llegar a obtener esta información y quizá haya que esperar otros 20 años para saber qué ocurrió exactamente cuando «el universo era tan jovencito».

«Si ocurrieron cosas más exóticas se podrían detectar o refutar», señaló Sintes.

«El ser humano siempre ha sido curioso, saber de dónde viene, sus orígenes, eso es lo que nos impulsa a investigar, a hacer ciencia, que luego se transfiere a la sociedad, como la tecnología, por ejemplo el GPS, que lo uso para orientarme, agregó.

La investigadora explicó que en esta segunda detección de las ondas, la fusión de los dos agujeros negros produjo el equivalente a 21 masas solares.

Y dejó la irradiación de otra que llegó a la Tierra en forma de ondas gravitacionales, detectadas a 70 segundos de su arribo al planeta, y cuya señal, aunque más débil, ha sido más larga que la primera, 1 segundo frente a los 0,2 de la anterior.

Si bien la detección se produjo en diciembre, el proceso de identificación con la técnica de «filtrado adaptado» ha tardado unos meses, tiempo el que se realizan todos los análisis para comprobar que se trata de ondas gravitacionales.

En concreto, se trata de distorsiones del espacio tiempo que provoca que los dos objetos orbiten en forma de espiral uno alrededor del otro.

Ciencia ondas gravitacionales archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí