Cheslor Cuthbert, ha recuperado el ritmo, después de un bajón de voltaje. LA PRENSA/AFP

Cheslor Cutberth violento, Erasmo sin puntería

Justo cuando necesitaba propinar un golpe para espantar las dudas levantadas tras un visible bajón en su voltaje, Cheslor Cuthbert rugió con autoridad y fue protagonista en la victoria de Kansas City 4-1 ante los Medias Blancas en Chicago.

Justo cuando necesitaba propinar un golpe para espantar las dudas levantadas tras un visible bajón en su voltaje, Cheslor Cuthbert rugió con autoridad y fue protagonista en la victoria de Kansas City 4-1 ante los Medias Blancas en Chicago.

Cuthbert disparó dos jonrones entre sus tres hits en cuatro turnos ayer y elevó su promedio hasta .270, después que había caído a .252, debido a solo tres cañonazos en sus últimos 22 turnos, en los que además se había ponchado 10 veces.

El artillero de Corn Island inició su furiosa jornada con un bombazo por el jardín derecho, sobre una recta de dos costuras a 92 millas, del zurdo colombiano José Quintana. De esa forma, rompía un duelo con Danny Duffy, abridor de Kansas.

Los Royals volvieron a agredir a Quintana (5-7 y 2.66) en el quinto con jonrón de Kendrys Morales (7) para un 2-0, pero Cheslor dio el tiro de gracia en el octavo, con su segundo palo del juego, al acelerar un cambio (87 mph) que descendía en su legada al pentágono.

Cuthbert, quien hizo además una jugada fantástica en tercera, cuando pescó de aire un proyectil de Adam Eaton que amenazaba con ir hacia el jardín izquierdo, se despidió del juego con sencillo en el noveno ante Tyler Danish, quien hacía su debut en las Mayores.

Danny Duffy (2-1) se llevó la victoria al colgar seis ceros por los Royals, con diez ponches, misma cantidad conseguida por Quintana, quien no fue apoyado por sus compañeros y en cambio, perdió por quinta salida consecutiva.

ERASMO SIN PUNTERÍA

Un día después de haber camino sobre un alambre sin caer, Erasmo Ramírez demostró que no es infalible y tropezó ante los Astros, víctima de su descontrol, un detalle raro en un maestro de la precisión.

Ramírez subió al box en el octavo, con el score 2-2, dos outs y uno en base por Houston, herencia del abridor Chris Archer. Pero en lugar de apretar cuellos, el nica golpeó a José Altuve y boleó a Colby Rasmus para llenar las colchonetas.

Y por si salgo faltaba para mostrar su divorcio con el homeplate, Erasmo hizo un envío descontrolado (wild pitch) y permitió carrera, que fue a la cuenta de Archer, antes de dominar a Evan Gattis en elevado por la tercera base.

Una salida mala, que no puede ser maquillada ni por nuestra simpatía. Aun así, el nica mejoró a 2.91 su efectividad, por 15 carreras limpias en 46.1 innings, con 40 hits, 35 ponches y 11 bases, después de actuar en 27 partidos este año.

LOS NICAS

David Green fue el primer nicaragüense en conectar dos jonrones en un juego. Lo hizo el 27 de julio de 1984 ante Larry McWilliams de los Piratas.

Marvin Benard emuló a Green el 2 de agosto de 1999 ante Arizona. Le dio un palo al mexicano Armando Reynoso y otro al zurdo Greg Swindell.

Ahora fue el turno de Cuthbert y ambos frente a José Quintana. Cheslor ahora tiene cinco jonrones en su carrera. La marca son los 54 de Benard.

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