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El mito de Odiseo y Polifemo

Los mitólogos explican que el mito de Odiseo (Ulises) y el cíclope Polifemo significa la lucha de la inteligencia contra la brutalidad y el triunfo de la razón sobre la fuerza.

Los mitólogos explican que el mito de Odiseo (Ulises) y el cíclope Polifemo significa la lucha de la inteligencia contra la brutalidad y el triunfo de la razón sobre la fuerza.

Esta lucha —dicen— se ha librado a lo largo de la historia, en todo el mundo, y se sigue librando hasta ahora. De lo cual tienen razón a juzgar por los acontecimientos políticos recientes y en curso que tienen lugar en Nicaragua.

Del mito de Odiseo y Polifemo hay dos versiones principales: la que relata Homero, en La Odisea, y la de Eurípides en su drama satírico El Cíclope.

Homero cuenta en el Canto IX de La Odisea, que en su azaroso viaje de regreso a Ítaca, su patria, después de la Guerra de Troya, Odiseo pasa por la isla de Esqueria, donde reina Alcinoo.

Acogido por hospitalario rey esquerio, Odiseo le cuenta que habiendo sido arrojado por una tormenta llegó con sus hombres a una isla que es “la tierra de los cíclopes soberbios y sin ley”.

Encuentran allí una gran cueva que es la guarida de Polifemo, “un monstruo horrible (que solo tenía un ojo en medio de la frente) y no se asemejaba a los hombres que viven de pan, sino a una selvosa cima que entre altos montes se presentase aislada de las demás cumbres”.

Odiseo y sus hombres entran a la cueva que es tan grande que Polifemo encierra en ella a sus rebaños de ovejas y cabras, durante las noches. Polifemo sorprende a los intrusos, los hace prisioneros y planea comérselos poco a poco.

Cuando Polifemo ya ha devorado a dos de los marineros de Odiseo, este, con la astucia que lo caracteriza, idea un plan para escapar. Habla amablemente con el monstruo para ganar su confianza, le dice que su nombre es “Nadie” y lo anima a tomar vino en gran cantidad, hasta que Polifemo se emborracha y queda dormido.

Cuando el gigante duerme, estremeciendo la cueva con sus poderosos ronquidos, Odiseo toma en sus manos una enorme estaca y ayudado por algunos de sus hombres, la clava en el único ojo del gigante dejándolo ciego.

Mientras Polifemo grita terriblemente por el dolor, sus congéneres, los cíclopes, se acercan a la cueva y desde fuera le preguntan a gritos qué le sucede. Polifemo responde: “¡Oh, amigos! Nadie me mata con engaños, no con la fuerza”. “Nadie me ha herido, nadie me lastima”, repite Polifemo, de manera que los cíclopes creen que ha enloquecido y se alejan del lugar haciendo chistosos comentarios.

Pero Odiseo y sus compañeros no pueden salir de la cueva porque Polifemo acostumbra bloquear la única entrada —y salida— con una enorme piedra. Los hombres se arrinconan hasta que llega la madrugada, cuando el adolorido Polifemo quita la piedra para que los animales salgan a comer y beber.

Polifemo sabe que los hombres están dentro de la cueva y cuando van saliendo las ovejas les pasa la mano por encima, para notar si se van montados sobre sus lomos. Pero el astuto Odiseo ha previsto eso y les ordena que se agarren de los vientres de los animales y de esa manera logran salir de la cueva.

La versión de Eurípides es básicamente igual. Solo se diferencia en que, según Eurípides, Polifemo tiene como esclavos a Sileno y los sátiros (divinidades de los bosques que tienen el cuerpo mitad de hombre y mitad de cabra), los cuales llegaron a la isla buscando a Dionisio que había sido secuestrado por unos piratas.

Odiseo pide a Sileno que les ayude a escapar, pero este se niega a hacerlo por miedo a Polifemo. De manera que Odiseo se las ingenia para dejar ciego al cíclope con la estaca, liberando a sus hombres pero también dejando libres a Sileno y los sátiros, que pueden así seguir buscando a Dionisio.

Pero el mito de Odiseo y Polifemo no solo representa la lucha perenne y el triunfo de la inteligencia sobre la fuerza bruta. Es también una advertencia sobre la arrogancia humana, pues Odiseo, después de escapar de Polifemo no resiste la tentación de jactarse y le grita al gigante que no ha sido “Nadie” quien lo dejó ciego, sino el gran Odiseo.

Al conocer el nombre de su verdugo, Polifemo, quien es hijo de Poseidón, pide a su poderoso padre que lo castigue. Y Poseidón manda furiosas tormentas que hacen mucho más duro el largo viaje que aún tiene que hacer Odiseo, para regresar a su patria y su hogar.

Columna del día Odiseo archivo

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COMENTARIOS

  1. Geovanny Martínez
    Hace 10 años

    Gracias por su brillante columna, profesor. Tiene muchísima razón, la arrogancia es el principal enemigo del éxito. Por ella a veces menospreciamos contrincantes.

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