La aplanadora fue detenida por un momento cuando la población reclamó a los encargados del proyecto. LA PRENSA/ L. VARGAS

Casas vibran en barrio La Islita de Granada

Una señora resultó herida en su rostro a consecuencia del desprendimiento de una lámina del cielo raso de su casa, mientras en otras viviendas del barrio La Islita, de Granada, los dueños se quejaban de paredes rajadas, apagones de energía y objetos derribados, ante las vibraciones que provoca un módulo de maquinaria pesada en un predio donde funcionó el Trillo de los Gómez.

Una señora resultó herida en su rostro a consecuencia del desprendimiento de una lámina del cielo raso de su casa, mientras en otras viviendas del barrio La Islita, de Granada, los dueños se quejaban de paredes rajadas, apagones de energía y objetos derribados, ante las vibraciones que provoca un módulo de maquinaria pesada en un predio donde funcionó el Trillo de los Gómez.

Doña Argentina Guadamuz, de 66 años, relató que ante las vibraciones, su casa temblaba y se despegó la lámina causándole una herida en su cara donde le hicieron seis puntadas. “Esta casa es muy antigua y por el temor a que nos caiga encima todos nos fuimos hasta el fondo para evitar una desgracia”, dijo la señora. En esa misma casa habita una señora de 94 años, quien tiene alterados los nervios.

“Nosotros vamos a continuar el trabajo y vamos a evitar el vibrado”, dijo a los reclamantes un hombre que se identificó como ingeniero de la obra. Este quiso evitar el trabajo periodístico que se realizaba en el barrio con lujo de prepotencia argumentando que era un personaje público y no quería que se le grabara.

Doña Dina Gutiérrez, quien vive enfrente de ese predio, mostró una rajadura en la pared de su casa y dijo que ya les habían prometido desde el martes que no seguirían usando la aplanadora, pero no han cumplido.

Mayra Jiménez y el señor Alejandro Rocha abordaron al supuesto ingeniero y este prometió bajar las vibraciones, mientras el señor César Cortez dijo que en su casa las vibraciones provocaron cinco apagones de energía eléctrica. “¿Quién me va a pagar esos daños a la hora que se me friegue un aparato?”, cuestionó el señor.

PIDEN APOYO

Según los reclamantes hay cerca de sesenta viviendas afectadas con esas vibraciones. La mayoría de estas, son de adobe, de techos de tejas y muy antiguas.

Ante la preocupación los vecinos recolectaron 33 firmas para respaldar una carta que fue entregada ayer por la mañana en el despacho de la alcaldesa Julia Mena. En esta piden una respuesta inmediata al problema.

Departamentales Granada archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí