El desempleo en Estados Unidos bajó al 4.7 por ciento en mayo y quedó en su menor nivel desde finales de 2007, antes del inicio de la Gran Recesión, pero la contratación se desplomó con apenas 38,000 nuevos puestos de trabajo, el peor dato mensual en más de cinco años, informó ayer el Gobierno.
Así, la caída de tres décimas en el índice de desempleo con respecto del cinco por ciento de abril se explica, en parte, por la salida de más de 450,000 personas de la fuerza laboral, una señal de que el mes pasado fue más difícil encontrar trabajo.
La creación de apenas 38,000 nuevos empleos en mayo, el peor dato mensual desde septiembre de 2010, sorprendió y decepcionó a los analistas, que habían apostado por una cifra superior a los 150,000.
Parte de la culpa la tuvo la huelga masiva de los trabajadores de la firma de telecomunicaciones Verizon, que dejó a unas 35,000 personas sin salario y, por tanto, contabilizadas como desempleadas en el informe.
No obstante, con independencia del impacto de esa huelga, en mayo también hubo pérdidas de empleos en sectores como el minero (10,000) y el de la manufactura (18,000).
En su informe, el Departamento de Trabajo revisó, además, a la baja las cifras de creación de empleo de abril, desde los 160,000 nuevos puestos de trabajo calculados inicialmente a 123,000, y de marzo (de 208,000 a 186,000).
Entre marzo y mayo, el promedio mensual de creación de empleo quedó en 116,000 nuevos puestos de trabajo.
MENOS DESEMPLEO DE LARGA DURACIÓN
El mes pasado, el número de desempleados de larga duración (aquellos que llevan 27 semanas o más sin trabajo) cayó en 178,000 y quedó en 1.9 millones, una cifra que representa el 25 por ciento del total de 7.4 millones de desempleados.
Mientras, la tasa de participación ciudadana en la fuerza laboral disminuyó por segundo mes consecutivo, un 0.2 por ciento y se situó en el 62.6 por ciento, de acuerdo con el informe.
En cuanto a los salarios promedio por hora, el mes pasado crecieron un 0.2 por ciento, hasta los 25.59 dólares, mientras que el incremento acumulado desde mayo de 2015 fue del 2.5 por ciento.
En un comunicado, el principal asesor económico de la Casa Blanca, Jason Furman, admitió el “número decepcionantemente bajo” de empleos creados en mayo, pero lo atribuyó sobre todo a factores “volátiles y temporales” como la huelga de Verizon.
Según Furman, en lo que va de año la economía estadounidense ha añadido un promedio de 150,000 puestos de trabajo mensuales, “bastante superior al ritmo necesario para mantener una tasa de desempleo baja y estable”.
TRUMP: El DATO ES TERRIBLE
Por su parte, el virtual candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, calificó de “terrible” el informe sobre el empleo en mayo en su cuenta de Twitter.
La pobre creación de empleo en mayo genera dudas sobre si la Reserva Federal (Fed), el banco central de EE. UU., decidirá en su reunión de mediados de este mes una nueva subida de los tipos de interés de referencia o preferirá seguir esperando.
La presidenta de la Fed, Janet Yellen, recalcó la semana pasada que el contexto económico apunta a que “probablemente sea apropiado” elevar los tipos de interés “en los próximos meses”, algo que fue interpretado como una señal de la inminencia del nuevo ajuste monetario.
Los tipos de interés de referencia se encuentran actualmente en Estados Unidos entre el 0.25 por ciento y el 0.50 por ciento, después de la subida de diciembre, la primera en casi una década.
En un primer momento, el banco central había estimado hasta cuatro ajustes en 2016, pero la incertidumbre global ha reducido las expectativas a un máximo de dos.
El mercado laboral de EE. UU. registró en 2015 su segundo mejor año desde finales de los noventa, con la creación de 2.65 millones de nuevos puestos de trabajo.
FED prudente
La gobernadora de la Reserva Federal (Fed) Lael Brainard apuntó ayer que hay más “beneficios en esperar” a mayor información para llevar a cabo una segunda subida de tipos de interés en EE.UU. , que en avanzar en el corto plazo con el ajuste monetario ante “la actual incertidumbre”. “En el actual contexto, la prudente gestión de riesgos implica que hay beneficios en esperar a datos adicionales para ofrecer confianza de que la actividad doméstica ha repuntado con fortaleza y garantías de que los eventos internacionales a corto plazo no harán descarrilar el progreso», sostuvo Brainard, uno de los cinco miembros de la Fed con voto fijo en las reuniones sobre política monetaria, quien pronunció esas palabras poco después de conocerse el dato de la tasa de desempleo correspondiente a mayo.
Hay mucha incertidumbre
- La gobernadora de la Fed Lael Brainard apuntó basada en un informe que “el mercado laboral (de EE. UU.) se ha ralentizado”, al subrayar que el empleo involuntario a tiempo parcial ha aumentado y la tasa de participación en la fuerza laboral ha declinado.
- Por ello, insistió en que “las importantes incertidumbres a corto plazo”, entre las que citó la posible salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), cuyo referéndum se celebrará el 23 de junio.
- El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, en inglés) de la Fed, que dirige la política monetaria en EE.UU., tiene prevista una nueva reunión el 14 y 15 de junio.
