Con énfasis en el uso de las mejores variedades de semilla e insumos biológicos y la implementación de nuevas técnicas de manejo de los cultivos, las autoridades planean desarrollar una estrategia para el incremento de la productividad que a la vez permita a los pequeños y medianos productores enfrentar los estragos del cambio climático.
Representantes de pequeños y medianos productores, de todo el país, participaron ayer en el I Congreso Internacional Incremento de la Productividad Agropecuaria en el que a través de cinco mesas de trabajo y dos ponencias centrales expresaron sus demandas e intercambiaron experiencias .
“De esto esperamos que se derive un plan de trabajo que trace la ruta que vamos a seguir en los próximos meses” en la búsqueda del incremento de la productividad, dijo Oswalt Jiménez, director de investigación del Instituto Nicaragüense de tecnología Agropecuaria (INTA).
La actividad, según Jiménez, también ajusta la agenda tecnológica y de investigación y la de generación de tecnologías y prácticas que permitan responder las expectativas de los productores.
“Los productores han manifestado que requieren más tecnología biológica y más bioinsumos para el manejo de plagas y enfermedades y para recuperar la fertilidad del suelo”, dijo Jiménez.
Según el funcionario hay disponibilidad de inoculantes y microorganismos que permiten controlar plagas y enfermedades que además reducen los costos de producción.
Pese al desarrollo de esta estrategia, según Jiménez, elevar la productividad sigue siendo complejo porque intervienen otros factores como la disponibilidad de agua y los factores de manejo, porque “el buen invierno genera las condiciones óptimas para el buen crecimiento de los cultivos, pero también para la propagación de plagas y enfermedades. Entonces son un montón de factores que convergen y lo mejor es estar preparados”.
Plan gubernamental
Según el Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio del Ciclo 2016-2017 el principal reto del país es elevar la “productividad, calidad, eficiencia, innovación y competitividad de sus bienes y servicios”.
Para lograrlo el Gobierno promete favorecer “la adopción de tecnologías y nuevos métodos de producción, facilitar el mantenimiento de las principales vías de acceso para la salida oportuna de la producción y el tránsito de los productos de exportación”.
También promover la “producción sostenible y amigable con la naturaleza, preservando los bosques, haciendo uso racional del agua, utilizando insumos, fertilizantes y plaguicidas que reduzcan el daño a la tierra y protejan la biodiversidad”.