La Policía de Fronteras de Costa Rica detectó cargamentos de mercancías ilegales provenientes de Panamá y que se dirigían a Nicaragua, lo cual constituye nuevos golpes a la evasión fiscal.
Según el Ministerio de Seguridad Pública, los cargamentos valorados en 17 millones de colones (más de 30 mil dólares), ocurrieron en un puesto de control policial ubicado en el Kilómetro 35, zona sur del país, como parte de los operativos que realiza la Policía de Fronteras para prevenir y combatir el tráfico ilegal de todo tipo de artículos.
Uno de los casos se registró la mañana del domingo 15 de mayo, cuando los oficiales fronterizos efectuaron el inusual hallazgo de un camión abandonado, dentro del cauce de una quebrada en el caserío de La Gamba, Golfito, zona sur.
Presuntamente el conductor quiso evadir el puesto de Kilómetro 35, razón por la cual optó por tomar una calle que va desde el centro de Golfito hacia La Gamba, pero el vehículo cayó al cauce de la quebrada que atraviesa esa localidad poco antes de llegar a un puente.
La carga estaba compuesta por cerca de 2 mil botellas de diversos licores finos, cuyo valor asciende a aproximadamente a ocho millones de colones (unos 15 mil dólares) y que, según presume la policía, fueron adquiridos en Panamá.
Los policías fronterizos también detectaron el sábado otros dos casos de evasión fiscal, pues al revisar un autobús con matrícula de Nicaragua encontraron, dentro de las pertenencias de un nicaragüense de apellido Osaba, cerca de dos millones de colones (cerca de 4 mil dólares) en medicamentos.
Según lo reportado por la Policía de Fronteras, el nicaragüense llevaba 349 frascos que contenían 14 mil dosis de diversos fármacos, tales como antibióticos, analgésicos y vitaminas, entre otros productos, cuya importación se hizo al margen de la legislación sanitaria y fiscal.
Al parecer los productos procedían de Panamá e iban a ser transportados hasta Nicaragua, al igual que un cargamento compuesto por 378 pantallas para celulares que también iba a bordo de dicho autobús.
Los citados artículos, valorados en unos siete millones de colones (menos de 14 mil dólares), pertenecían a un nicaragüense apellidado Arcia, quien no portaba ningún documento que demostrara el debido pago de los impuestos de ley.
Tanto los licores encontrados a bordo del vehículo accidentado, como los medicamentos y pantallas de celulares, fueron puestos a la orden de las autoridades aduaneras.