El Gobierno de Chile manifestó este jueves su «preocupación» por la situación de Brasil, donde el Senado aprobó el juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, y la «incertidumbre» que esta decisión puede generar a nivel internacional por su relevancia en el contexto latinoamericano.
La Cancillería chilena destacó en un comunicado que Brasil tiene una «histórica relevancia económica, diplomática y cultural» para Chile, incluido el periodo de gobierno de la «amiga» presidenta Rousseff.
«Chile reafirma su decidido respaldo al Estado de Derecho, los procesos constitucionales y las instituciones democráticas en Brasil y en cada uno de los países de América del Sur», señaló el comunicado, en el que el Gobierno chileno resalta que «los propios brasileños sabrán resolver sus desafíos internos».
ARGENTINA TAMBIÉN SE MANIFIESTA
Por otro lado el gobierno argentino se manifestó este jueves confiado en que el desenlace del proceso contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, consolide la democracia en ese país, según un comunicado.
«Ante los sucesos registrados en Brasil, el gobierno argentino manifiesta que respeta el proceso institucional que se está desarrollando y confía en que el desenlace de la situación consolide la solidez de la democracia brasileña», sostuvo el escueto texto divulgado por la cancillería.
El gobierno de centroderecha de Mauricio Macri señaló que «continuará dialogando con las autoridades constituidas a fin de seguir avanzando con el proceso de integración bilateral y regional».
Rousseff fue suspendida de su cargo por 180 días este jueves por decisión del Senado para someterla a un juicio político por supuesto maquillaje de las cuentas públicas.
El presidente argentino no ha realizado declaraciones públicas sobre el proceso que terminó este jueves con la suspensión de la mandataria brasileña.
Sin embargo, su jefe de Gabinete, Marcos Peña, abogó este jueves por «la paz y el diálogo» en ese país y admitió que Argentina «ve con mucha preocupación la situación en lo económico».
«Brasil es nuestro vecino, nuestro hermano, nuestro aliado estratégico», subrayó Peña en declaraciones a la televisión pública y dijo «esperar que las nuevas autoridades constituyan su gobierno para seguir trabajando como países hermanos».
La expresidenta de centroizquierda de Cristina Kirchner (2007-2015), que mantuvo una excelente relación con Rousseff mientras ejerció como mandataria, no formuló declaraciones públicas ni a través de las redes sociales
ROUSSEFF PODRÍA QUEDAR SIN ALIANZAS
La suspensión de Rousseff, supondrá un verdadero golpe de timón en la geopolítica regional, que separará al país del bloque «bolivariano» al que estuvo alineado en los últimos trece años.
Tras la decisión del Senado de someter a Rousseff a un juicio político con miras a su destitución, el vicepresidente, Michel Temer, gobernará Brasil durante los próximos meses y tal vez hasta el 1 de enero de 2019, si la mandataria finalmente pierde su cargo.
Una pauta sobre lo que se puede esperar en la política exterior de Brasil a partir de ahora la dio el senador Romero Jucá, presidente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera Temer.
Según dijo Juca en un reciente encuentro con corresponsales extranjeros, sólo los gobiernos del arco «bolivariano» creen que en Brasil ha habido un «golpe de Estado», como sostiene Rousseff.
«Los pocos aliados que le quedan a Rousseff son en su mayoría del bloque bolivariano, que está en decadencia», declaró Jucá, un hombre del entorno íntimo del ahora presidente interino de Brasil.
El senador no ocultó su disgusto, compartido por Temer, con el hecho de que la versión de Rousseff sobre el supuesto «golpe» haya sido aceptada por Venezuela, Ecuador y Bolivia.
«A Rousseff le quedan (Nicolás) Maduro, que no consigue hablar ni en Venezuela; (Rafael) Correa, que tiene sus problemas en Ecuador y no es el mejor ejemplo de democracia; y Evo Morales, que acaba de perder el referendo» sobre la posibilidad de que fuera reelegido para un nuevo mandato en Bolivia, declaró.
Jucá agregó entre las «fidelidades» que mantiene Rousseff a la exmandataria argentina Cristina Fernández, pero aclaró que «ya no es presidenta de nada», por lo que «tampoco importa».
En contrapartida, elogió al conservador Mauricio Macri, con quien dijo que Temer podrá «reconstruir» en términos más pragmáticos las relaciones con Argentina, que a su juicio estuvieron contaminadas por la «ideología» en los tiempos de Lula, Rousseff y Fernández.
BAN KI-MOON LLAMA A LA CALMA EN BRASIL
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó a la calma y al diálogo en Brasil luego de que la presidenta Dilma Rousseff fuera apartada del cargo.
Ban sigue muy de cerca los recientes eventos del país y «confía en que las autoridades honrarán los procesos democráticos brasileños, con apego a las leyes y a la constitución», dijo su portavoz en un comunicado. Llamó pues al «diálogo y a la calma en todos los sectores de la sociedad», añadió el comunicado.
Rousseff fue suspendida para enfrentar un juicio político, con lo que cedió el poder a su vicepresidente, Michel Temer. La primera presidenta de Brasil denunció el voto del Senado para enjuiciarla como un «golpe» y urgió a sus seguidores a salir a la calle para resistir.